Neza deja de ser ciudad dormitorio: nueva etapa de desarrollo propio
Neza deja de ser ciudad dormitorio: nueva etapa

Nezahualcóyotl, uno de los municipios más poblados del Estado de México, ha dejado atrás su histórica condición de ciudad dormitorio para convertirse en un territorio con productividad y desarrollo propios, de acuerdo con la diputada local Carmen de la Rosa, del Distrito 41. La legisladora sostiene que la transformación del municipio implica nuevos retos en salud, empleo, agua, seguridad y espacios públicos, así como la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para una economía que ya no depende exclusivamente de los traslados hacia la Ciudad de México.

De la construcción a la modernización

Durante décadas, miles de familias llegaron a Nezahualcóyotl procedentes de Oaxaca, Puebla, Guerrero, Michoacán y otras entidades, y se enfrentaron a un territorio sin servicios básicos: sin agua suficiente, sin luz, sin calles ni escuelas. Esas familias, según relata De la Rosa, levantaron sus casas, organizaron a los vecinos y participaron en la creación de escuelas, redes hidráulicas, drenaje y calles. Esa memoria de construcción colectiva es parte de la historia personal de la diputada, cuyo padre migró en los años cincuenta del Estado de México a la Ciudad de México y trabajó como portero en un edificio de la colonia Condesa.

De la Rosa recuerda que, cuando era niña, su padre le hablaba de los grandes edificios que ayudó a construir. Años después, ella lo llevó a Santa Fe y juntos observaron rascacielos de 50 o 60 pisos. “Mi papá, tú construiste también esta ciudad”, le dijo. Esa frase, dice la diputada, también explica la historia de Nezahualcóyotl: una generación construyó la ciudad que la siguiente recibió como punto de partida.

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Agua y salud: retos de infraestructura

El crecimiento de Nezahualcóyotl, que hoy supera el millón de habitantes, ha hecho más visibles sus pendientes. De la Rosa destaca el problema del agua, no solo por la disponibilidad del recurso, sino por una infraestructura que en algunos casos tiene décadas de antigüedad. Hay pozos con muchos años de servicio y redes que necesitan ser sustituidas, modernizadas y reforzadas para atender a una población mucho mayor que aquella para la que fueron diseñadas.

En materia de salud, la diputada señala que la población del municipio rebasa por mucho la capacidad de la infraestructura hospitalaria disponible. Muchas personas tienen que trasladarse a otros municipios para recibir atención médica, y en casos graves esos recorridos pueden convertirse en un problema mayor. Por eso considera importante la planeación de nueva infraestructura hospitalaria, lo que permitiría reducir traslados y acercar servicios a la población.

Empleo y educación para el futuro

La transformación económica es uno de los cambios menos visibles pero más importantes. De la Rosa habla de más de 60 mil unidades económicas en el municipio y de una población que, particularmente después de la pandemia, comenzó a emprender con mayor fuerza. Son pequeños negocios, servicios, comercios y actividades económicas que han creado una dinámica propia, de modo que ya no se trata solo de una población que vive en Nezahualcóyotl y trabaja en otro sitio.

Sin embargo, la diputada advierte que si llegan nuevas inversiones y empresas, también se necesitarán otras capacidades. Por eso habla de tecnología y de las carreras del futuro: la transformación económica tendrá que ir acompañada de una transformación educativa para que los jóvenes de Nezahualcóyotl puedan participar en ese nuevo mercado laboral. La lógica empieza a cambiar, dice, de “estudio para irme” a “estudio para poder trabajar aquí”.

Seguridad y espacio público

En materia de seguridad, De la Rosa sostiene que la discusión no se limita a policías, patrullas o presupuesto. Aparece el espacio público: la cancha, el parque, la actividad cultural, el lugar donde los jóvenes pueden encontrarse. Para ella, una política de seguridad también tiene que preguntarse qué está haciendo un joven durante su tiempo libre y qué alternativas encuentra antes de que aparezcan problemas mayores.

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Por eso una de sus apuestas ha sido utilizar el deporte como una herramienta de paz y de construcción comunitaria. En Nezahualcóyotl se han impulsado actividades deportivas y acciones vinculadas con la cultura de paz, incluida una iniciativa legislativa promovida por De la Rosa para incorporar estos principios a las actividades físicas, recreativas y deportivas. La apuesta es que la prevención comience antes del delito, especialmente en una ciudad densamente poblada donde el espacio público es un recurso limitado.

Participación ciudadana y familia

De la Rosa también subraya la importancia de la participación ciudadana para recuperar la capacidad de identificar problemas desde el territorio. “Hay que caminar la calle para saber dónde falta agua, qué espacio público está abandonado, qué colonia necesita mayor seguridad”, dice. Esa mirada territorial explica su insistencia en la policía de proximidad y en la participación comunitaria.

Otra transformación que atraviesa el relato es la de la familia. De la Rosa habla de la corresponsabilidad en el hogar y de cómo han cambiado los roles tradicionales: hoy muchas mujeres trabajan y los hombres participan cada vez más en las tareas domésticas. Ese cambio social también modifica las necesidades de la ciudad, pues las familias requieren servicios, espacios y políticas públicas distintas.

El Bordo de Xochiaca como símbolo

El Bordo de Xochiaca funciona casi como símbolo de esa transformación. De la Rosa recuerda un territorio que durante años estuvo asociado con la basura y que con el tiempo comenzó a transformarse: donde antes había un espacio destinado a residuos aparecieron centros comerciales, bancos, universidades y nuevos servicios. La idea de sanear terrenos y convertirlos en nuevos espacios urbanos forma parte de una visión más amplia de planeación para el municipio.

Para la diputada, el crecimiento por sí mismo no garantiza una mejor ciudad. El reto es que sea más habitable, que tenga mejores servicios, que genere empleos, que cuente con hospitales suficientes, que tenga agua, que sus jóvenes encuentren oportunidades, que existan espacios públicos y que la seguridad no dependa exclusivamente de la vigilancia, sino también de una comunidad organizada.

La tercera generación y el futuro

De la Rosa compara la historia de Nezahualcóyotl con la de su propia familia: la primera generación levantó las paredes, la segunda hizo crecer la ciudad, y ahora la tercera tiene la tarea de hacer que todo aquello que construyeron sus abuelos se convierta en oportunidades para quienes vienen detrás. La ciudad tiene que modernizarse, mejorar sus servicios, generar empleos, fortalecer la seguridad, ampliar la atención médica y preparar a sus jóvenes para nuevas actividades económicas.

El futuro de Nezahualcóyotl, concluye la diputada, ya no está necesariamente fuera del municipio. La ciudad desarrolló una identidad económica y social propia, y sus habitantes ya no solo demandan soluciones, también generan iniciativas. Cuando una persona encuentra empleo cerca de casa, cuando un joven puede estudiar para una actividad que existe en su propia ciudad, cuando una familia accede a servicios de salud sin cruzar varios municipios, la ciudad deja de ser simplemente el lugar donde están las casas y se convierte en comunidad. Ese es el siguiente capítulo: demostrar que puede vivir mejor.