La madrugada del domingo marcó el cierre de un trágico incidente ocurrido la tarde del sábado en Xochihuehuetlán, municipio de la región de La Montaña en Guerrero. Seis personas perdieron la vida presuntamente por inhalación de gases tóxicos o sustancias químicas mientras realizaban labores de mantenimiento dentro de una cisterna domiciliaria. El suceso involucró a integrantes de dos familias distintas que fueron contratadas para la tarea.
Detalles del accidente y víctimas identificadas
El hecho se registró aproximadamente a las 17:15 horas en una residencia ubicada en la calle Soledad, colonia San Diego. Según reportes preliminares, los trabajadores se encontraban en el interior del depósito cuando perdieron el conocimiento súbitamente. Vecinos del lugar iniciaron labores de auxilio antes de la llegada de las autoridades, sacando a las personas afectadas del inmueble.
Ante la gravedad de la situación, algunos sobrevivientes inmediatos fueron trasladados en vehículos particulares hacia diversos centros de salud. Sin embargo, los intentos de reanimación no tuvieron éxito. Cinco de las víctimas fueron llevadas al Hospital del Bienestar, donde el personal médico confirmó sus decesos y estableció como diagnóstico principal una intoxicación por gases químicos.
Las identidades de las víctimas confirmadas en este hospital son: Rufino Evangelista Guzmán, de 56 años; Israel Evangelista Rivera, de 29; David Evangelista Rivera, de 27; Felipe Sánchez Rivera, de 38; y Karen Evangelista Rivera, quien tenía apenas 15 años de edad. La presencia de una menor de edad entre los fallecidos ha sido señalada como un factor que intensifica la magnitud de la tragedia.
Contexto familiar y origen laboral
Los informes indican que las seis personas fallecidas pertenecían a dos núcleos familiares diferentes. Por parte de los Evangelista Rivera, Rufino, Israel y Karen tenían su domicilio en la calle Salida a Zapotitlán, en la colonia Ortiz. David Evangelista Rivera residía en la calle Emiliano Zapata, también en la colonia Ortiz. Por otro lado, Felipe Sánchez Rivera y Sandra Jasmín Sánchez Rivera vivían en la colonia Del Rosario.
Las autoridades señalaron que todas las víctimas habían sido contratadas para realizar los trabajos de limpieza de la cisterna por una mujer identificada únicamente como Berta. La dinámica laboral sugiere que el grupo acudió al domicilio bajo esta contratación específica para el lavado del depósito.
Una sexta víctima, Sandra Jasmín Sánchez Rivera, de 22 años, fue trasladada a un hospital particular. Al llegar, el médico tratante confirmó que ya no presentaba signos vitales. El diagnóstico establecido en este centro de salud coincidió con el de las demás: intoxicación por una sustancia tóxica acumulada en el espacio confinado.
Reacción de los familiares y procedimientos legales
Hacia las 21:50 horas, tras la confirmación de los fallecimientos, familiares de las víctimas acudieron a los hospitales para retirar los cuerpos. En este momento, se presentó una tensión social significativa. De acuerdo con fuentes consultadas, los parientes se opusieron firmemente al traslado de los restos al Servicio Médico Forense (Semefo).
Asimismo, rechazaron la intervención inmediata del personal de la Fiscalía General del Estado para iniciar las diligencias correspondientes en ese instante. Los familiares manifestaron que no permitirían el traslado oficial de los cuerpos y decidieron hacerse cargo de ellos directamente para proceder con los servicios funerarios conforme a sus usos y costumbres locales.
Aunque policías municipales y cuerpos de emergencia respondieron al reporte inicial, la rapidez de la reacción vecinal y la posterior decisión familiar modificaron el protocolo habitual de manejo de evidencia física. Las investigaciones posteriores deberán determinar con precisión qué tipo de sustancia química provocó la acumulación de gases y si existieron protocolos de seguridad previos al ingreso a la cisterna.



