La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó una iniciativa oficial para modificar la denominación histórica del Paso de Cortés, ubicado en el estado de Puebla. Durante su participación en la Jornada Nacional de Reforestación, realizada desde la localidad de Santiago Xalitzintla, la mandataria señaló que el objetivo es honrar la presencia de los pueblos originarios que transitaron por dicha zona geográfica mucho antes de la llegada de las fuerzas españolas.
Propuesta simbólica en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas
El anuncio se realizó el 9 de agosto, fecha conmemorativa del Día Internacional de los Pueblos Indígenas. En este contexto, Sheinbaum dirigió un llamado directo a los habitantes de la región para dejar de utilizar el nombre "Paso de Cortés" y adoptar en su lugar la denominación "Paso de los Pueblos Indígenas". La propuesta busca reconocer que la historia del territorio no comienza con la conquista europea, sino con las civilizaciones preexistentes.
"Este día les propongo que dejemos de llamar Paso de Cortés a este territorio. Porque por aquí pasaron los pueblos mucho antes", afirmó la presidenta durante su intervención. Sheinbaum recordó que, si bien Hernán Cortés transitó por esta vía tras la masacre de Cholula en 1519, con la intención estratégica de avanzar hacia Tenochtitlán y consolidar la conquista, esta acción no anula la historia ancestral del lugar.
Ubicación geográfica y contexto histórico
El área en cuestión se encuentra estratégicamente ubicada entre dos de los volcanes más emblemáticos de México: el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Esta ubicación ha sido un corredor natural utilizado durante milenios por diversas culturas mesoamericanas. Al proponer el cambio de nombre, el gobierno federal busca integrar la memoria indígena en la geografía nacional, destacando la continuidad histórica de estos grupos sociales.
La presidenta reiteró su compromiso con la visibilidad de estas comunidades al declarar: "El día de hoy, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, llamemos a este paso el 'Paso de los Pueblos Indígenas'". Este gesto forma parte de un conjunto más amplio de acciones emprendidas por el actual gobierno, orientadas a posicionar a los pueblos originarios en el centro del discurso público y político del país.
Impacto en la identidad territorial
Esta medida se inscribe dentro de la política de reconocimiento cultural impulsada por la administración de Sheinbaum Pardo. El cambio de nomenclatura no solo tiene un valor simbólico, sino que también pretende corregir narrativas históricas que han priorizado exclusivamente la perspectiva del colonizador. Al renombrar el paso, se reconoce oficialmente la antigüedad y la importancia de los pobladores nativos en la configuración del paisaje cultural mexicano.
La propuesta enfrenta el proceso de aceptación social y administrativa necesario para su implementación formal. Sin embargo, el mensaje enviado desde Santiago Xalitzintla establece una clara dirección sobre cómo el Estado mexicano pretende abordar la reconciliación con su pasado indígena a través de la toponimia y el respeto a la memoria colectiva.



