La economía mexicana registró un crecimiento de 1.5% en el segundo trimestre de 2026, recuperando la caída de 0.6% del primer trimestre y superando las expectativas del mercado. Sin embargo, este repunte, impulsado en gran parte por el Mundial de Futbol 2026, no ha convencido a los analistas de que el país haya entrado en una recuperación sostenida. La mayoría de las instituciones financieras mantienen sus pronósticos de crecimiento para todo el año en un rango de 1.0% a 1.4%, muy por debajo del objetivo oficial de 1.8% a 2.8% establecido por la Secretaría de Hacienda.
El efecto Mundial se desvanece
De acuerdo con estimaciones de HR Ratings, el Mundial de Futbol explicó alrededor del 70% del crecimiento trimestral, con un impulso concentrado en abril y mayo, mientras que en junio la actividad ya mostraba signos de desaceleración. La calificadora calcula que, sin el efecto del torneo, el PIB habría avanzado apenas 0.3% en el trimestre. El consumo asociado al evento, que impulsó temporalmente la demanda de transporte, restaurantes y hospedaje, fue en gran parte gasto adelantado o financiado con crédito, según Banco BASE, lo que anticipa una menor actividad en los próximos meses.
El dato trimestral anualizado fue de 2.2%, y en el primer semestre el crecimiento acumulado fue de 1.2%. Los tres grandes sectores mostraron avances: las actividades agropecuarias crecieron 3.3%, la industria 1.6% y los servicios 1.5%. No obstante, los datos implícitos para junio sugieren que la economía se mantuvo prácticamente sin cambios frente a mayo, una señal de que el impulso se estaba agotando.
Analistas ven moderación en el segundo semestre
Las expectativas para el tercer trimestre son de una marcada desaceleración. Ve Por Más proyecta un crecimiento de apenas 0.3% trimestral, mientras que Banorte anticipa un avance de solo 0.1% tanto en el tercero como en el cuarto trimestre, con un crecimiento anual de 1.4%. Valmex espera una expansión positiva pero “considerablemente menor” a la del segundo trimestre, y mantiene su pronóstico de 1.0% para todo 2026. Grupo Financiero BASE es el más pesimista: su escenario central contempla una contracción de 0.55% en el tercer trimestre, con una posible caída de hasta 1.20% en su escenario adverso.
“El principal mensaje sigue siendo de cautela”, señaló Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa. “La sorpresa positiva del segundo trimestre mejora el punto de partida para el resto del año, pero todavía no constituye evidencia suficiente para modificar nuestro escenario macroeconómico”. En la encuesta de expectativas del Banco de México, la mediana de crecimiento para 2026 se ubicó en 1.2%, apenas una décima por encima del mes anterior, y la media pasó de 1.07% a 1.11%.
La inversión sigue rezagada
La inversión no ha mostrado una recuperación clara, afectada por la incertidumbre en torno a la política arancelaria de Estados Unidos, la revisión del T-MEC y las dudas sobre el Estado de derecho en México. Las empresas posponen proyectos productivos al no tener claridad sobre las reglas comerciales y legales futuras. Esto limita la posibilidad de un crecimiento sostenido, incluso si el consumo mejora temporalmente.
HR Ratings advierte que la actividad acumulada en los últimos 12 meses apenas creció 0.82% al cierre de junio. El sector industrial permaneció 0.74% por debajo del nivel de un año antes, mientras que los servicios crecieron 1.55%, pero con un progreso modesto desde finales de 2025. La calificadora atribuye el estancamiento de los servicios a la caída de los ingresos reales, la reducción de las remesas y la debilidad del empleo.
Exportaciones manufactureras, un soporte clave
A pesar de la desaceleración, las exportaciones manufactureras han mantenido un desempeño sólido, especialmente en sectores como electrónicos, equipo de cómputo e infraestructura tecnológica. Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Ve Por Más, espera que este impulso continúe mientras la economía estadounidense se mantenga respaldada por un consumo resistente y fuertes inversiones en tecnología. “La demanda estadounidense continúa favoreciendo segmentos manufactureros de alto contenido tecnológico”, afirmó Ugarte Bedwell.
HR Ratings señala que las exportaciones de electrónicos, componentes y maquinaria ayudaron a compensar la desaceleración automotriz, aunque el repunte industrial también contiene un componente de recuperación tras la caída de inicios de año. Sin embargo, la mayoría de los analistas coincide en que no hay evidencia suficiente para asegurar un cambio de tendencia en el mediocre crecimiento de México.
El contraste con el sector privado es amplio: mientras Hacienda mantiene un rango de expansión de 1.8% a 2.8% para 2026, basado en el mercado interno, las exportaciones y la inversión pública, los analistas privados ven un crecimiento mucho más modesto. La encuesta del Banco de México, con respuestas de 42 grupos de análisis, refleja esa cautela.
En resumen, el rebote del segundo trimestre fue real pero temporal. El Mundial 2026 inyectó un impulso que ya se está disipando, y la economía mexicana enfrenta el reto de encontrar motores de crecimiento más sólidos, como la inversión privada y la mejora estructural de la demanda interna. El tercer trimestre será la prueba de fuego para determinar si la economía puede sostener un ritmo de crecimiento aceptable o si volverá a la senda de estancamiento.



