Miles de personas participaron este domingo en una movilización cultural y reivindicativa en la Ciudad de México, con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas. La marcha, denominada 'Megacalenda 2026', tuvo como objetivo principal visibilizar la presencia de las comunidades originarias en la capital del país, así como defender su identidad, resistencia y derechos fundamentales. El evento fue convocado por el Movimiento de Pueblos, Comunidades y Organizaciones Indígenas (Mpcoi).
Recorrido cultural desde el Ángel de la Independencia
La movilización inició en el emblemático Ángel de la Independencia y avanzó hacia el Zócalo capitalino, transitando por las principales avenidas del centro de la ciudad. Los participantes, provenientes de diversos estados de la república, integraron contingentes caracterizados por danzas, música y expresiones artísticas tradicionales. Entre las figuras más destacadas se encontraban danzantes disfrazados como diablos, quienes portaban máscaras con rasgos exagerados, cuernos y vistosos atuendos, desplazándose al ritmo de la música tradicional.
El desfile también incluyó bandas de viento y participantes ataviados con vestimentas representativas de sus respectivas comunidades, creando un colorido recorrido que buscaba mostrar la diversidad cultural de los pueblos originarios. Según informó el Mpcoi, uno de los propósitos específicos de esta convocatoria era demostrar la existencia y vitalidad de estas comunidades en la metrópoli a través de "música, danza, poesía y trajes tradicionales".
Carácter de protesta y demandas específicas
A pesar de la carga festiva y artística, la organización organizadora enfatizó que la naturaleza del evento es de protesta política y social. En su convocatoria oficial, el Mpcoi declaró textualmente: "La Megacalenda no es de fiesta, es de protesta (...) es el ejercicio de nuestro derecho a la libre manifestación para denunciar la falta de atención de las autoridades de los tres niveles de gobierno a diferentes problemáticas".
Entre las exigencias centrales presentadas durante la marcha, el movimiento solicitó garantias de vivienda digna con pertinencia cultural para las familias indígenas. Asimismo, reclamaron el pago inmediato de los adeudos acumulados a intérpretes de lenguas indígenas por parte de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Otra de las peticiones prioritarias fue el incremento del presupuesto anual destinado específicamente a atender las necesidades y servicios de estas comunidades.
Participación nacional y séptima edición consecutiva
La edición de 2026 marcó la decimoséptima versión de la Megacalenda, una tradición anual que combina la visibilidad cultural con la presión social. La movilización contó con la participación activa de contingentes pertenecientes a pueblos purépechas, triquis, nahuas, mixtecos, mixes, zapotecos, mazatecos, mazahuas, otomíes, tlapanecos y totonacos.
Los grupos llegaron desde diversas regiones geográficas del país, incluyendo Michoacán y Puebla en el occidente y centro; Hidalgo y Veracruz en el centro-norte; y Guerrero y Oaxaca en el sur. Esta amplia representación territorial subrayó el alcance nacional del movimiento y su capacidad de articulación interregional. La marcha concluyó en el corazón político de la capital, dejando claras las demandas estructurales que las organizaciones indígenas continúan exigiendo a las instancias gubernamentales.



