Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron en el cenote Yaakun, en Quintana Roo, los restos óseos de una antigua mujer maya y vasijas cerámicas que podrían datar del periodo posclásico tardío (1200-1521 d.C.). El hallazgo se produjo a partir de un reporte ciudadano a finales de 2025.
Descubrimiento en el abismo del cenote
La dependencia dio a conocer este día un reporte informativo en el que se detalla: "En el abismo diáfano del cenote Yaakun permanecen los restos de una posible mujer antigua a la que, en correspondencia con la voz maya de este cuerpo de agua –que en español se traduce como 'amar'– recibió el nombre de Yatzil, 'persona amada'."
Tras la revisión de los datos derivados de la denuncia y mapas de georreferenciación, se planteó el trabajo de campo. Durante cinco días, el especialista Gustavo García realizó inmersiones entre los 42 y 53 metros de profundidad, lo que permitió identificar y delimitar dos concentraciones arqueológicas: una zona de vasijas cerámicas y otra con restos óseos humanos, separadas entre sí por aproximadamente 30 metros.
Proyecto de investigación para proteger el sitio
A partir de la información obtenida de ese primer registro –que incluyó el levantamiento fotogramétrico de ambos contextos– se formalizó el Proyecto de Investigación Cenote Yaakun, autorizado por el Consejo de Arqueología del INAH. La iniciativa "busca evitar la descontextualización, alteración y saqueo del mismo, tomando medidas como la disposición de un cerco que delimite ambas zonas, a fin de que quienes desciendan mantengan una distancia prudente. Asimismo, con el apoyo de los dueños del terreno, se insta a los grupos de buceo a no manipular, extraer, remover o vandalizar los elementos", indicó el INAH.
El arqueólogo subacuático señaló que los custodios del lugar son los principales interesados en la conservación de este patrimonio cultural, en particular de los restos óseos que, de acuerdo con el análisis preliminar del antropólogo físico de la SAS, Salvador Isab Estrada, pertenecen a un individuo del sexo femenino.
Contexto arqueológico a gran profundidad
El arqueólogo explicó que una vez traspasada la nube de ácido sulfhídrico, el cenote Yaakun se abre en toda su profundidad a más de 80 metros, donde es posible observar una caída en diagonal en donde se encuentran los materiales. Del lado norte, entre 42 y 46 metros, se localiza el cúmulo de huesos de Yatzil y otros que corresponden a un animal; del lado sur, a 46, 48 y 53 metros, se encontraron tres ollas globulares de probable uso doméstico, una completa y dos fragmentadas.
"Varios elementos se encuentran en su posición original. Sin embargo, algunos fragmentos del cráneo humano fueron removidos. Por eso insistimos en la fragilidad de estos contextos arqueológicos y la idea es que se preserven in situ y que la comunidad y los grupos de buceo nos apoyen a protegerlos", agregó el especialista.
Futuras investigaciones y datación
De momento, los investigadores prefirieron no señalar una posible filiación cultural o datación de los restos de Yatzil. Para ello, será necesario esperar a la extracción de una muestra dental –que es la mejor fuente esquelética para extraer ADN–, lo cual se realizará en una segunda temporada, en 2027.



