El Instituto de Verificación Administrativa (Invea) colocó sellos de suspensión de actividades en el inmueble que se derrumbó en el cruce de Viaducto Miguel Alemán y la calle Minería, en la colonia Escandón, alcaldía Miguel Hidalgo. La medida detiene formalmente los trabajos en el predio donde se realizaba la demolición de un conjunto de cinco edificios.
Colapso sin víctimas mortales
El desplome de una estructura de cuatro pisos ocurrió durante la demolición de la segunda de las cinco estructuras, que presentaba un avance del 60%. A pesar de que quince trabajadores se encontraban en el sitio operando maquinaria pesada, no se reportaron víctimas fatales ni heridos de gravedad. El colapso afectó la vialidad, derribó un árbol y dañó vehículos.
La zona permanece acordonada por seguridad mientras los peritos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) realizan las inspecciones pertinentes y determinan las causas exactas del siniestro. La orden de detener las actividades permanecerá vigente hasta que concluyan los peritajes necesarios para establecer por qué falló el proceso de demolición.
Responsables señalados
Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo, señaló que el Director Responsable de Obra (DRO), identificado como Nicolas Arturo Iris Aguilar, y la empresa constructora Raíces Houston S.A. de C.V. son quienes deben asumir la responsabilidad civil y técnica por la falla en el proceso de demolición. La constructora contaba con una licencia expedida el 15 de julio de 2024 y un estudio de riesgo, documentos que serán analizados por las autoridades para definir responsabilidades administrativas o penales.
Corresponde a la FGJCDMX realizar el peritaje para que el DRO rinda cuentas sobre lo sucedido y se determine por qué se venció la estructura. La suspensión administrativa es el primer paso para definir las responsabilidades civiles o penales que correspondan al DRO y a la constructora, quienes deberán responder por los daños ocasionados a terceros.
Investigación en curso
Autoridades confirmaron que la obra contaba con un estudio de riesgo y los documentos necesarios. A pesar de que la empresa a cargo contaba con licencia de demolición vigente, las autoridades determinaron la necesidad de la clausura temporal para investigar posibles omisiones en los protocolos de seguridad.
Actualmente, la zona se encuentra acordonada mientras se completa la liberación de la vialidad y los peritos de la Fiscalía realizan las inspecciones pertinentes. La suspensión de actividades se mantendrá hasta que la FGJCDMX concluya los peritajes y se determinen las responsabilidades correspondientes.



