Un inusual comportamiento de un ejemplar de Águila Real (Aquila chrysaetos), una de las especies más emblemáticas y prioritarias para la conservación en México, fue registrado por cámaras trampa instaladas en el Área de Protección de Recursos Naturales CADNR 001 Pabellón y 043 Nayarit–Sierra Fría–Sierra del Laurel en Aguascalientes, como parte de un programa de monitoreo de fauna silvestre.
El registro fue posible gracias a las acciones que, desde 2025, realiza la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en coordinación con los Comuneros de los Bienes Comunales de Monte Grande, quienes participan mediante un proyecto apoyado por el Programa para la Protección y Restauración de Ecosistemas y Especies Prioritarias (PROREST). En las labores también colaboran el maestro en ciencias Gustavo Ernesto Quintero Díaz, investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, así como integrantes de la organización civil Conservación de la Biodiversidad del Centro de México.
Monitoreo para grandes mamíferos
El proyecto comenzó con recorridos de prospección para instalar 22 puntos de muestreo dobles con cámaras trampa, enfocados principalmente en el monitoreo de mamíferos medianos y grandes, luego de que en noviembre de 2024 se documentara el avistamiento de un ejemplar de jaguar (Panthera onca) en la zona. Aunque el objetivo principal es conocer la presencia y comportamiento de los mamíferos, las cámaras también han permitido registrar diversas especies de aves y reptiles que habitan el Área Natural Protegida.
Así fue el comportamiento registrado
Entre los registros más relevantes destaca un video en el que un Águila Real persigue y alcanza a un zopilote aura (Cathartes aura) en la orilla de un arroyo, dentro de una profunda cañada de la Sierra Fría. En las imágenes se observa cómo el águila utiliza sus poderosas garras para inmovilizar al ave, arrancarle plumas e incluso intenta mantenerla bajo el agua cuando ésta busca escapar.
Especialistas consideran que este tipo de comportamiento resulta poco frecuente y representa una valiosa evidencia sobre la conducta de alimentación de la especie, la cual es difícil de documentar en estado silvestre. De acuerdo con los investigadores, el registro coincide con una temporada en la que la disponibilidad de alimento es limitada, por lo que es posible que el Águila Real aproveche recursos alternativos ante la escasez de presas habituales.
Los resultados obtenidos mediante el monitoreo fortalecen el conocimiento sobre la biodiversidad que alberga la Sierra Fría y contribuyen al diseño de estrategias para la conservación de especies prioritarias.



