El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado la ampliación del escrutinio sobre las redes sociales para solicitantes de visas, una medida que ahora incluye específicamente a ciudadanos de México y Canadá. Esta decisión se enmarca dentro del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, con el objetivo declarado de verificar que los extranjeros no representen riesgos para la seguridad nacional.
Criterios de aplicación para mexicanos y canadienses
Según informó Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, citando un artículo publicado en el portal Daily Signal, el nuevo protocolo se aplicará a determinados tipos de visados. La medida contempla principalmente a ciudadanos mexicanos y canadienses que ingresen a Estados Unidos con fines comerciales, amparados bajo las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Además, el requisito también se extiende a las personas dependientes de estos titulares de visas.
Para cumplir con este nuevo estándar, los afectados deberán modificar el estatus de sus cuentas en redes sociales de "privado" a "público", permitiendo así que los agentes migratorios analicen su actividad en línea. Esta práctica ya existe previamente, pero se limitaba principalmente a estudiantes extranjeros participantes en intercambios culturales o beneficiarios de becas que estudian en instituciones estadounidenses.
Justificación oficial y límites temporales
Fuentes oficiales declararon a la agencia AFP que el llamado "control de perfiles en línea" busca asegurar que los interesados cumplan estrictamente con los requisitos legales vigentes para obtener la visa. El propósito fundamental es garantizar que "ninguna persona represente riesgo" para la Unión Americana. Por otro lado, el secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró públicamente que contar con una visa estadounidense constituye un "privilegio y no un derecho", reforzando la postura restrictiva del gobierno federal.
Paralelamente, las nuevas normativas establecen restricciones específicas para periodistas extranjeros. El visado para este colectivo estará limitado a estancias máximas de 240 días, lo equivalente a ocho meses. No obstante, se permite la renovación de dichos permisos por periodos idénticos, manteniendo la posibilidad de prolongar la estancia bajo condiciones reguladas.
Críticas y vigencia inmediata
La implementación de estas reglas ha generado críticas por parte de diversas organizaciones, las cuales argumentan que esta política vulnera el derecho a la protección de la vida privada. A pesar de estas objeciones, las nuevas normas migratorias están programadas para entrar en vigor en los próximos días, salvo que se produzca algún revés legislativo en el Congreso. La medida representa un cambio significativo en el proceso de solicitud de visas para residentes fronterizos y profesionales comerciales binacionales.



