La adicción al celular y el uso excesivo de redes sociales están provocando alteraciones en la atención, la memoria y la motivación de los adolescentes, según advirtió la psicóloga Nallely Vázquez en una entrevista con Yuriria Sierra para Imagen Radio. La especialista explicó que el llamado “scroll infinito” genera una sobreestimulación de dopamina en el cerebro, lo que modifica su funcionamiento y dificulta procesos cognitivos esenciales.
La dopamina y la búsqueda constante de estímulos
Vázquez detalló que los algoritmos de las plataformas digitales están diseñados para mantener al cerebro en una búsqueda perpetua de estímulos placenteros. “Cada vez que cambias a un video que te gusta y luego pasas al otro y al otro, tu cerebro está constantemente liberando dopamina, que es el neurotransmisor que nos genera placer”, explicó la experta.
Sin embargo, esta exposición continua tiene un efecto paradójico: el cerebro se vuelve menos sensible al estímulo, lo que obliga a las personas a pasar cada vez más tiempo frente a la pantalla para obtener la misma sensación de satisfacción. Este fenómeno, conocido como tolerancia, es similar al que ocurre con otras adicciones.
Concentración reducida y fatiga mental
La especialista señaló que este proceso también disminuye la capacidad de concentración y provoca fatiga mental, debido a la gran cantidad de información que el cerebro procesa en periodos muy cortos. “Los problemas de memoria y atención son los que están más estudiados. Nuestros pequeños ya no pueden mantener la atención durante un periodo largo del tiempo y eso les impide aprender en las clases”, afirmó Vázquez.
Esta situación es especialmente preocupante en el ámbito educativo, donde los estudiantes muestran dificultades para seguir una explicación completa o retener información, lo que impacta directamente en su rendimiento académico.
El placer se asocia solo a lo digital
Otra consecuencia destacada por la psicóloga es la pérdida de interés por actividades cotidianas. El cerebro comienza a asociar el placer únicamente con los contenidos digitales, dejando de lado otras experiencias que antes resultaban gratificantes. “La única satisfacción que tu cerebro encuentra se encuentra dentro de una pantalla”, señaló.
Esto puede llevar a que los adolescentes abandonen hobbies, actividades físicas o interacciones sociales cara a cara, lo que afecta su desarrollo integral y su bienestar emocional.
Adolescencia: una etapa crítica
Vázquez subrayó que estos efectos son particularmente graves durante la adolescencia, una etapa en la que el cerebro aún está en desarrollo y consolida procesos fundamentales para el aprendizaje y la regulación emocional. La exposición excesiva a estímulos digitales en esta fase puede tener consecuencias a largo plazo en la salud mental y en la capacidad de los jóvenes para manejar el estrés y las emociones.
La especialista recomendó establecer límites claros en el uso de dispositivos, fomentar actividades al aire libre y promover momentos de desconexión digital para contrarrestar estos efectos. Además, sugirió que los padres y educadores estén atentos a señales de dependencia, como ansiedad cuando no se tiene el celular o descuido de responsabilidades.



