El plan de la FIFA que habría entregado el 20% de sus ganancias a inversionistas privados, vinculados al entorno del presidente de Estados Unidos, fue retirado tras una avalancha de críticas. La Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) no fijó una postura firme a tiempo, lo que la dejó del lado incorrecto de la historia, según el análisis del periodista Juan Carlos Veraza.
Un nuevo capítulo en la crisis de la FIFA
La FIFA lleva años envuelta en escándalos, desde los tiempos de Joao Havelange y, principalmente, bajo el mandato de Joseph Blatter. Las polémicas designaciones de Rusia y Qatar como sedes mundialistas fueron la gota que derramó el vaso, llevando a la presidencia a Gianni Infantino con la promesa de limpiar la imagen del organismo.
Sin embargo, las controversias no han cesado. Durante el Mundial de Norteamérica 2026, surgieron cuestionamientos sobre el proceso de venta de boletos, los altos precios y un supuesto favoritismo hacia ciertas selecciones y jugadores. Ahora, la situación se ha agravado para Infantino: su reelección, que parecía una formalidad, está en duda tras la revelación de su plan de entregar una quinta parte de las ganancias de la FIFA a inversionistas privados.
El plan que desató la tormenta
La propuesta, encabezada por una empresa dirigida por el hermano de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, fue vista con malos ojos desde el inicio. La UEFA se opuso rápidamente, amenazando con boicotear cualquier evento de la FIFA si se permitía que personajes ajenos al fútbol tuvieran poder en la toma de decisiones. A la UEFA se sumaron la Confederación Asiática y gran parte de la Concacaf.
La Femexfut, en cambio, prefirió tomarse un tiempo para analizar la situación, una postura que Veraza califica de "lamentable". "No era momento de analizar, era momento de poner un alto al plan de codicia encabezado por Infantino", escribió el columnista.
La FIFA da marcha atrás
Ante la presión, la FIFA retiró el plan comercial. Pero el daño ya estaba hecho: la Femexfut quedó expuesta por su falta de firmeza. Su tardío comunicado apoyando la unidad del fútbol "de poco sirve ahora", señala Veraza. "Aunque no se ha llevado la paliza mediática de Infantino, de nueva cuenta se han equivocado los directivos de nuestro fútbol", concluye.
Este episodio subraya la fragilidad de la gobernanza en el fútbol internacional y la necesidad de que las federaciones actúen con rapidez ante decisiones que comprometan la integridad del deporte.



