El jugo verde podría afectar gravemente a tus riñones, según advierte la nefróloga Ana Catalina Duarte. En redes sociales, los retos detox han cobrado popularidad, pero la especialista señala que el problema surge cuando una recomendación viral sustituye lo que el cuerpo ya hace por sí mismo y expone al riñón a una carga que no siempre logra procesar.
“Nuestro cuerpo no necesita, nuestro riñón ni nuestro hígado necesitan un detox, ellos solitos son los principales limpiadores del cuerpo”, explica Duarte. “Lo único que requieren es hidratación suficiente, no excesiva, para eliminar toxinas de manera adecuada”.
El riesgo de los retos extremos con jugos verdes
El riesgo no está en tomar un jugo verde de vez en cuando, sino en convertirlo en un reto extremo, especialmente cuando sustituye comidas durante varios días. Estos preparados suelen concentrar grandes cantidades de verduras ricas en oxalatos, compuestos que el intestino absorbe y que después deben ser filtrados por el riñón.
“Cuando llega esta carga tan alta de oxalatos al riñón, uno te puede favorecer la formación de cálculos, pero también puede causar de una forma inmediata algo que se llama nefropatía por oxalatos”, advierte la especialista.
Cuando el “detox” termina en daño renal
La nefropatía por oxalatos ocurre cuando estos compuestos llegan en exceso al riñón y pueden obstruir sus microductos. La consecuencia puede ser una falla renal aguda, un deterioro que aparece en horas o en pocos días. Duarte señala que este tipo de casos está documentado en la literatura médica y que, aunque muchos pacientes pueden recuperarse, no siempre ocurre así.
“Algunos pacientes incluso llegaron a requerir diálisis y por ahí uno que otro ya no pudo salir de ella”, afirma.
El peligro aumenta porque muchas personas no saben que ya tienen algún grado de daño renal. La enfermedad renal puede avanzar sin síntomas hasta etapas tardías. Por eso, alguien con diabetes, hipertensión o antecedentes familiares podría estar en riesgo sin notarlo.
“Siempre he dicho que es desafortunado que la insuficiencia renal no dé síntomas hasta que ya el problema está muy avanzado y usualmente en una etapa irreversible”, explica la nefróloga.
Lo natural no siempre es inofensivo
Los jugos no son el único problema. Duarte también alerta sobre tés, suplementos herbales y productos que se venden como “soporte renal” o “limpieza de riñones”. Aunque suelen promocionarse como naturales, pueden tener efectos diuréticos o tóxicos, sobre todo en personas con función renal disminuida.
“En lo personal he tenido pacientes que usan estos tés como agua de día para mejorar la salud de los riñones, buscando eso, y que he terminado dializándolos”, afirma.
Algo similar puede ocurrir con dietas extremas basadas en frutas y verduras crudas en pacientes con insuficiencia renal, porque el riñón puede perder capacidad para eliminar potasio y fósforo. El exceso de potasio, explica Duarte, puede causar alteraciones graves en el corazón. “Puede de hecho llegar a paralizar el corazón por completo”, advierte.
¿Qué sí cuida los riñones?
La especialista resume tres medidas reales: hidratarse con líquidos saludables, realizar pruebas de detección si se vive con diabetes o hipertensión y evitar el tabaquismo. Entre los estudios clave menciona la creatinina en sangre y la albúmina en orina, al menos una vez al año en personas con factores de riesgo.
En otras palabras: no se trata de “limpiar” los riñones con retos de Internet, sino de detectar a tiempo, controlar enfermedades de base y no someter al cuerpo a extremos que pueden salir caros.



