Mito: la isquemia cerebral solo afecta a adultos mayores; la realidad es otra
Mito: isquemia cerebral solo en adultos mayores

La isquemia cerebral no es un problema exclusivo de los adultos mayores. Aunque persiste la creencia de que solo afecta a personas de edad avanzada, la realidad es que cada vez se presentan más casos en personas de entre 20 y 50 años. La falta de información sobre el funcionamiento del cerebro contribuye a que este mito se mantenga.

¿Cómo funciona la circulación cerebral?

La sangre llega al cerebro a través de dos sistemas principales: el sistema anterior, formado por las dos arterias carótidas internas, que irrigan la mayor parte de los hemisferios cerebrales (lóbulos frontales, parietales y temporales); y el sistema posterior, compuesto por dos arterias vertebrales que ascienden por el cuello y se unen dentro del cráneo para formar la arteria basilar, encargada de irrigar el cerebelo, el tronco encefálico y los lóbulos occipitales. Estas cuatro arterias se conectan en la base del cerebro mediante una red llamada Polígono de Willis, que garantiza una distribución equitativa del flujo sanguíneo.

Factores de riesgo en todas las edades

El cuidado de la salud es fundamental para mantener un aparato circulatorio eficiente a cualquier edad. Sin embargo, problemas como la obesidad, el sedentarismo, la hipertensión arterial y la diabetes favorecen que las arterias cerebrales se endurezcan y tengan menor circulación. Esto puede ser el inicio de un problema grave, ya que la falta de circulación, el taponamiento o la rotura de una arteria cerebral desencadenan síntomas conocidos como: debilidad o adormecimiento en la cara, brazo o pierna (generalmente en un solo lado); dificultad para hablar o entender; problemas visuales (pérdida repentina de visión o visión doble); pérdida de equilibrio, mareos o vértigo; y dolor de cabeza muy intenso y repentino sin causa aparente.

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La regla R.Á.P.I.D.O. para actuar rápido

Los especialistas recomiendan la regla R.Á.P.I.D.O. para identificar rápidamente un posible accidente cerebrovascular: Rostro caído o adormecido, Álteración del equilibrio, Pérdida de fuerza en el brazo o pierna, Impedimento visual, Dificultad para hablar, Obtener ayuda de emergencia médica. Ante cualquiera de estos signos, se debe llamar de inmediato al número de emergencias local (como el 911) o acudir a la sala de urgencias más cercana.

Impacto en México

En México se registran aproximadamente 170 mil casos nuevos de enfermedad vascular cerebral (EVC) al año, lo que equivale a cerca de 500 casos diarios. De estos, alrededor del 80% corresponden a isquemia cerebral. El EVC es la cuarta causa de muerte general y la segunda causa de discapacidad en adultos a nivel nacional. La mortalidad de este problema es cercana al 20%; entre los sobrevivientes, entre el 60 y el 80% queda con secuelas de por vida, y un 30% se vuelve totalmente dependiente.

Prevención: la clave está en uno mismo

Como se ha dicho repetidamente, “un gramo de prevención es mejor que un kilo de curación”. Usted, estimado lector, debe ser el protagonista y cuidador de su salud. No necesita prohibiciones al comer: coma sano y en cantidades adecuadas. No necesita un gimnasio: puede caminar en la calle o en el jardín. Si además duerme bien y promueve una buena relación con los suyos, su cerebro estará contento.

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