La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, supervisaron este domingo los avances del nuevo Hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE) en Oaxaca, que registra un 62 por ciento de avance físico. La obra, ubicada en el municipio de San Lorenzo Cacaotepec, forma parte del complejo Ciudad Salud y representa una inversión de 3 mil 500 millones de pesos, con el objetivo de fortalecer la atención médica en el sur del país.
La construcción comenzó en agosto de 2025 y el proyecto fue diseñado para concluir en un plazo récord. Una vez terminado, el hospital atenderá de manera directa a 531 mil 394 derechohabientes del ISSSTE, de los cuales más de medio millón viven en Oaxaca y en los estados vecinos. El centro contará con un catálogo de 36 especialidades médicas, lo que lo convertirá en uno de los nosocomios más completos de la región.
El proyecto se enmarca en los esfuerzos del Gobierno de México por ampliar la infraestructura de salud en las zonas históricamente dejadas de lado. La región sureste del país, y particularmente Oaxaca, enfrenta un rezago en la disponibilidad de servicios médicos de alta complejidad, por lo que esta obra es vista como un parteaguas para la atención sanitaria de miles de familias.
Capacidad instalada y áreas críticas
El HRAE dispondrá de un total de 508 camas, de las cuales 250 serán censables, es decir, para hospitalización general. Las restantes se destinarán a unidades de terapia intensiva, observación de urgencias, unidad de trasplantes y otras áreas de cuidados intermedios. También se construirá un helipuerto, una infraestructura indispensable para los traslados aéreos de pacientes en estado crítico desde comunidades alejadas de la entidad.
En cuanto a la atención ambulatoria y quirúrgica, el hospital contará con 43 consultorios de diversas especialidades y 11 quirófanos equipados con tecnología de punta. Esto permitirá la realización de procedimientos de alta complejidad, como cirugías de corazón, trasplantes y tratamiento de cáncer, sin necesidad de derivar a los pacientes a otras ciudades.
Las especialidades que ofrecerá el hospital
Durante la supervisión, Martí Batres detalló el alcance médico del proyecto: "Va a contar con 43 consultorios, 11 quirófanos, 36 especialidades, de esas, entre algunas más, cardiología, temas del corazón; geriatría, temas de la gente grande; ginecología, oftalmología, oncología, el tema del cáncer; pediatría, niñas y niños; urología, algunas de las especialidades más importantes".
Además de esas seis ramas, el catálogo operativo incluye una treintena de especialidades adicionales, lo que asegura una cobertura integral de salud. La oferta médica abarcará tanto padecimientos crónico-degenerativos como agudos, con atención preventiva y de alta complejidad, lo que reducirá la necesidad de traslados a la Ciudad de México.
El director del ISSSTE subrayó que el nosocomio representa una respuesta directa a la falta de infraestructura médica en el sureste. "Todo esto va a estar en el sur de México, que es donde se necesita más infraestructura, más servicios, más atención y, especialmente, en nuestro querido estado de Oaxaca", señaló.
Equipamiento de vanguardia
La construcción incluirá tecnología diagnóstica y terapéutica avanzada. Se instalará un acelerador lineal de precisión submilimétrica para tratamientos oncológicos, una resonancia magnética de tres teslas, un tomógrafo de 128 cortes y salas de hemodinamia para intervenciones cardiovasculares. Ese equipo permitirá ofrecer servicios de radioterapia y diagnóstico por imagen de alta resolución, que actualmente son escasos en la región.
La incorporación de estos avances tecnológicos no solo mejorará la calidad de la atención, sino que también posicionará al hospital como un centro de referencia para el sur del país. Los pacientes que antes tenían que viajar cientos de kilómetros para recibir una resonancia magnética o iniciar un tratamiento contra el cáncer podrán hacerlo en su estado.
Batres agradeció al gobierno estatal y a la comunidad local por la donación del terreno, que aceleró el inicio de las obras. El funcionario reafirmó el compromiso del Gobierno de México con la salud pública y dijo que proyectos como este son prioritarios para cerrar la brecha de desigualdad en el acceso a servicios médicos.
Impacto esperado en los derechohabientes
Con la apertura del HRAE, los derechohabientes de Oaxaca no tendrán que trasladarse a la Ciudad de México u otras entidades para recibir atención de alta especialidad. Esto implica un ahorro económico significativo y, sobre todo, reduce los riesgos para los pacientes que necesitan atención urgente. Se prevé que el hospital descongestione las unidades médicas locales y reduzca los tiempos de espera para cirugías y consultas.
El avance físico del 62 por ciento coloca a la obra en la etapa de construcción de estructuras y acabados. Las autoridades esperan que los trabajos concluyan dentro del calendario previsto, a pesar de la magnitud del proyecto. Una vez en funcionamiento, el hospital se convertirá en un pilar del sistema de salud en el sur-sureste del país, con beneficios directos para más de medio millón de personas.



