Después de varios días de críticas por un enfrentamiento verbal ocurrido en la cabecera municipal, el síndico procurador de Singuilucan, Donato Ramírez Olvera, ofreció una disculpa pública a la ciudadanía y admitió que su comportamiento fue inadecuado para un representante popular.
El origen de la controversia
La controversia surgió luego de que se difundiera un video grabado el pasado fin de semana en las inmediaciones de un establecimiento conocido como La Casa de Madera, donde el funcionario protagonizó una discusión con varios jóvenes. En el material audiovisual, que se viralizó rápidamente en redes sociales, se escucha al síndico decir frases como “te voy a matar mañana”, lo que generó indignación y cuestionamientos sobre la conducta del servidor público.
Cambio de discurso y disculpa pública
En medio del debate generado por el incidente, Ramírez Olvera decidió dirigirse a la población para expresar su postura y asumir la responsabilidad por lo ocurrido. Durante su mensaje, reconoció que actuó de manera equivocada y que sus expresiones estuvieron lejos de los principios que deben regir el servicio público. “Como servidor público debo conducirme con respeto y responsabilidad. Reconozco que cometí un error y por ello ofrezco una disculpa a quienes se sintieron afectados”, expresó.
Intento de acercamiento previo
El síndico señaló que lamenta los hechos y aseguró que previamente buscó un acercamiento con las personas involucradas para ofrecerles una disculpa directa. Asimismo, afirmó que la experiencia le deja una lección sobre la importancia de actuar con prudencia, especialmente cuando se desempeña una función de representación ciudadana.
Reacciones y posibles consecuencias
Aunque la disculpa busca cerrar el episodio que generó amplia conversación entre habitantes del municipio, hasta ahora el gobierno local no ha informado si iniciará algún procedimiento administrativo o revisión interna derivada de los acontecimientos. La sociedad civil y algunos sectores políticos han pedido que se investigue a fondo el comportamiento del funcionario.
Este incidente ha puesto en el centro del debate la necesidad de que los servidores públicos mantengan una conducta ejemplar, tanto en su vida pública como privada. La viralización del video y la posterior disculpa han servido como recordatorio de que las acciones de los funcionarios son escrutadas constantemente por la ciudadanía.



