La familia del Pato Merlín, el pato que se volvió un fenómeno viral durante el Mundial, abrió las puertas de su nueva vivienda. A través de un video difundido por Milenio, Karla Ivette Gómez mostró el espacio donde ahora viven, un hogar propio que lograron adquirir gracias a un crédito del Instituto de Vivienda (INVI) de la Ciudad de México. Antes, la familia residía en un local comercial; ahora, el cambio ha sido radical, y Merlín, considerado un integrante más, también estrena casa.
Un hogar propio gracias al INVI
En el video compartido por la familia se aprecian las habitaciones, la sala y los detalles que hacen de este lugar un espacio cálido. En las imágenes también aparecen fotografías familiares de Karla, Cristian, Carlos y, por supuesto, de Merlín, quien permanece con ellos en todo momento y ya se ha adaptado a su nuevo entorno. La vivienda fue adquirida mediante un crédito del INVI, un programa de la Ciudad de México que facilita el acceso a una casa propia para personas en situación de vulnerabilidad.
El origen de esta transformación se remonta a junio, cuando Merlín fue captado caminando tranquilamente con una playera de apoyo a la Selección Mexicana, mientras acompañaba a sus dueños, quienes vendían agua durante la fiesta mundialista. Esa imagen se volvió viral en cuestión de horas, y el pato se convirtió en la mascota no oficial del Mundial, conquistando a miles de usuarios en redes sociales.
Cambio de vida: de la incertidumbre a los proyectos
La fama de Merlín no solo les dio un nuevo hogar, sino que transformó por completo la dinámica familiar. Karla Ivette Gómez explicó a Excélsior, durante la presentación de la línea de tenis inspirada en el pato, que ahora atraviesan una etapa mucho más estable en comparación con la que vivían antes.
"Nos cambió 180 grados, seguimos igual trabajando. Nosotros somos gente de mucho trabajo, de mucho empuje. Entonces, en lo que ha cambiado es que tenemos proyectos muy buenos para el bienestar de mis hijos, hablando también de Merlín porque obviamente es un hijo más en la casa. Son proyectos muy padres para todos", explicó Karla Ivette.
La familia ha sabido canalizar la popularidad de Merlín en iniciativas que no solo benefician su economía, sino que también les permiten mantener su esencia. Karla enfatizó que a pesar de la fama, siguen dedicándose a su trabajo original, pero con la ventaja de contar con nuevas oportunidades que antes no tenían.
Colaboraciones con empresas mexicanas
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es que las colaboraciones que han aceptado son principalmente con empresas mexicanas. Entre ellas se encuentran:
- Lotería Nacional: lanzó un billete conmemorativo relacionado con el Mundial, con la imagen de Merlín.
- Cooperativa Pascual: la empresa de chocolates se sumó al fenómeno con productos alusivos al pato.
- Panam: la marca también se unió a las colaboraciones para capitalizar la popularidad del animal.
Estas alianzas no solo han generado ingresos, sino que también han consolidado a Merlín como un símbolo de identidad nacional y de apoyo a la Selección Mexicana.
Libro y videojuego: los siguientes pasos
La familia también reveló a Milenio que ya trabaja en nuevos proyectos derivados de la popularidad de Merlín. Uno de ellos es un libro del Pato Merlín, que tendrá un costo de 149 pesos y estará disponible próximamente. Este libro promete contar la historia del famoso pato y las anécdotas de su salto a la fama.
Además, preparan un videojuego llamado "Pato Merlín Run", desarrollado en colaboración con Ogre Pixel. En este juego, los usuarios deberán esquivar obstáculos y patear balones mientras acompañan al famoso pato en su aventura. El videojuego está diseñado para ofrecer una experiencia divertida y dinámica, tal como lo ha sido la presencia de Merlín en las redes sociales.
Agradecimiento a la comunidad
La familia agradece cada oportunidad que ha surgido gracias al cariño que miles de personas han mostrado por el simpático pato que conquistó las redes sociales. Karla Ivette y su familia son conscientes de que sin ese apoyo, nada de esto habría sido posible. Merlín, con su actitud tranquila y su playera mexicana, se convirtió en un símbolo de unidad y alegría durante un evento deportivo que unió a todo el país.
La historia del Pato Merlín es un recordatorio de cómo un momento viral puede cambiar vidas, pero también de la importancia de mantenerse arraigado a los valores del trabajo y la familia. Ahora, con casa propia, nuevos proyectos y el cariño de miles de seguidores, Merlín y su familia miran al futuro con optimismo y gratitud.



