El influencer neozelandés Henry Gibbs sufrió el ataque de un tiburón de arrecife gris mientras pescaba en Fiyi el pasado 18 de julio. El animal mordió su pantorrilla derecha y lo arrastró bajo el agua, pero Gibbs logró defenderse con su fusil de pesca y sus compañeros lo rescataron. Tras cuatro cirugías y un injerto de piel, el joven se recupera y comparte su experiencia para advertir a otros buzos.
Una jornada de pesca que se volvió peligrosa
Gibbs, originario de Nueva Zelanda y creador de contenido en redes sociales, llevaba entre una y dos horas pescando junto a sus amigos Colby y Dan cuando decidieron alejarse del arrecife y dirigirse a una zona más profunda, donde esperaban encontrar peces de mayor tamaño. Fue entonces cuando varios tiburones de arrecife gris comenzaron a acercarse al grupo. Según relató el influencer, uno de ellos empezó a comportarse de manera diferente, permaneciendo más tiempo alrededor de los buzos.
"Empezó a hacer semicírculos muy cerrados debajo de nosotros, se volvió cada vez más agitado e incluso se lanzó hacia el bote. Ahora que lo pienso, esa debió ser una señal suficiente para terminar la inmersión", explicó Gibbs al recordar los momentos previos al ataque. Sin embargo, en ese momento no consideró que el animal representara un peligro real. "Ese fue un error. Sabía que venía por mí", admitió.
El ataque y el "death roll"
Las imágenes captadas por la cámara de Gibbs muestran cómo el tiburón esquiva el fusil de pesca, pasa por debajo del influencer y se dirige directamente a su pierna. El animal muerde la parte posterior de su pantorrilla y comienza a girar, ejecutando el movimiento conocido como "death roll". Esta técnica es utilizada por algunos depredadores para desgarrar a sus presas, explicó Gibbs.
El creador de contenido también reconoció que subestimó al tiburón debido a su tamaño, ya que su experiencia previa con tiburones en Nueva Zelanda le había mostrado un comportamiento menos agresivo. "Buena parte de mi experiencia con tiburones había sido en Nueva Zelanda, donde suelen comportarse de forma menos agresiva. Por eso, creí que la situación no pasaría a mayores", señaló.
Rescate y recuperación médica
Tras el ataque, sus compañeros Colby y Dan actuaron rápidamente: lo sacaron del agua, comenzaron a atenderlo y lo trasladaron a un hospital. La lesión era grave y requirió que Gibbs fuera sometido a cuatro cirugías, además de un injerto de piel en la pierna derecha. A pesar de la gravedad, el influencer se siente afortunado de conservar su extremidad y mantener el movimiento completo de su pie. Agradeció públicamente a quienes participaron en su rescate y a los médicos que estuvieron a cargo de su atención.
"No le guardo rencor al tiburón. Yo estaba en su entorno cazando su comida. Estuve en el lugar equivocado en el momento equivocado", expresó Gibbs, dejando claro que no culpa al animal por lo ocurrido.
Lecciones y advertencias
El video del ataque se ha viralizado en plataformas como Instagram y TikTok, generando miles de reacciones. Gibbs ahora analiza si publicará el resto de la grabación, advirtiendo que algunas partes son demasiado fuertes. Su intención es utilizar lo ocurrido para hablar sobre la importancia de reconocer las señales de peligro durante una inmersión y contar con el equipo necesario para responder ante una emergencia.
Compartió varias recomendaciones: abandonar el agua cuando un tiburón modifica su comportamiento, no ignorar señales de alerta y nunca asumir que un animal representa poco riesgo solamente por su tamaño. "Cuando un tiburón comienza a cambiar su comportamiento, es mejor salir del agua", concluyó Gibbs, quien espera que su experiencia sirva para prevenir futuros accidentes entre buzos y pescadores.



