La selección argentina de fútbol logró su pase a la final del Mundial 2026 tras vencer a Inglaterra en una semifinal cargada de emotividad. Sin embargo, el gesto de los jugadores al mostrar una pancarta con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" no encontró eco en el archipiélago del Atlántico Sur, donde la población, mayoritariamente de origen británico, no celebró el triunfo albiceleste.
La pancarta que encendió la polémica
La escena ocurrió en el estadio de Atlanta, donde un aficionado argentino, hospedado en un hotel cercano, pintó con spray negro la frase que luego fue exhibida por los futbolistas tras el partido. El portero Emiliano "Dibu" Martínez, ídolo en Birmingham por su desempeño en el Aston Villa, declaró: "No le podíamos fallar al pueblo argentino, era una cuestión de honor y orgullo, era un partido que no se podía perder ante ellos".
Silencio en las Islas Malvinas
Mientras en Argentina el fervor popular era inmenso, en las Islas Malvinas —territorio que Argentina reclama desde 1833— reinó el silencio. No hubo videos ni testimonios que mostraran a los más de 3,500 habitantes celebrando el pase a la final. Este archipiélago, compuesto por dos islas principales y 70 islotes, se considera plenamente británico.
El presidente argentino, Javier Milei, se refirió al tema con cautela: "Eso está en otro carril y hay que manejarlo inteligentemente. Si empezamos a mezclar diplomacia y fútbol, nos vamos a equivocar y podría tener consecuencias muy negativas".
El contexto histórico de la guerra de Malvinas
La exhibición de la pancarta reavivó el recuerdo de la guerra de 1982, cuando la dictadura militar de Leopoldo Galtieri, en un intento por mantenerse en el poder, ordenó la invasión de las islas. El conflicto dejó 649 soldados argentinos muertos, muchos de ellos conscriptos sin entrenamiento adecuado y con armamento obsoleto frente al poderío británico.
En 1986, Diego Maradona había expresado un sentimiento similar: "Vamos, que estos hijos de puta han matado a nuestros chicos, no podemos perder con ellos; nos han matado a un primo o a un amigo". Más que un reclamo territorial, aquella declaración reflejaba un deseo de revancha social.
Los kelpers no se sienten argentinos
Los habitantes de las Islas Malvinas, conocidos como kelpers, no se identifican con Argentina. En un referéndum realizado en 2013, votaron abrumadoramente a favor de mantener su estatus como territorio británico de ultramar. La mayoría de la población es descendiente de colonos británicos que llegaron en el siglo XIX, hablan inglés y su sistema educativo e institucional sigue las costumbres del Reino Unido.
Por ello, no hubo celebración alguna en las islas por el triunfo argentino. El contraste entre el fervor nacionalista en el continente y el silencio en el archipiélago refleja la complejidad de un conflicto que trasciende el fútbol.



