El izquierdista Iván Cepeda y el derechista Abelardo de la Espriella disputarán un balotaje el próximo 21 de junio en Colombia, luego de la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebrada este domingo. Con más del 97 por ciento de las mesas escrutadas, el excéntrico abogado millonario De la Espriella se impuso por un estrecho margen, obteniendo el 44 por ciento de los votos, frente al 41 por ciento del senador Cepeda, heredero político del presidente saliente, Gustavo Petro.
De la Espriella promete cambiar la historia
De la Espriella, admirador de mandatarios como Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei, prometió el domingo "cambiar la historia de Colombia para siempre". En un video difundido tras su triunfo, el jurista, apodado "El Tigre", aseguró que representa a un sector del electorado que rechaza a la clase política tradicional, a quienes denominan "los de siempre". Su victoria significó un duro golpe tanto para la izquierda, que lideraba las encuestas desde el inicio de la campaña, como para la derecha tradicional del influyente expresidente Álvaro Uribe.
Paloma Valencia respalda a De la Espriella
La senadora Paloma Valencia, apadrinada por Uribe, quedó rezagada en la tercera posición con poco menos del 7 por ciento de los votos. Poco después de conocer los resultados, Valencia anunció su respaldo a De la Espriella. "Anuncio mi apoyo al doctor Abelardo de la Espriella e invito a que derrotemos a Cepeda, a que el neocomunismo que impera en este país no continúe", declaró Valencia. La aspirante uribista instó a la población a mantenerse "firmes al lado de las ideas de la libertad, del progreso, de la iniciativa privada y por supuesto del cuidado de los más pobres".
Propuestas de mano dura
De la Espriella promete megacárceles, bombardeos y mano dura contra el crimen en un país que atraviesa una crisis de seguridad debido a la expansión de grupos armados financiados por el narcotráfico. "Hoy más que nunca estamos firmes por la patria", concluyó en su video, acompañado de su familia desde la caribeña ciudad de Barranquilla.
Un revés para la izquierda
El resultado del domingo representa un golpe para Cepeda, de 63 años, que aspiraba a ganar en primera vuelta con más de la mitad de los votos. Felipe Botero, director de Ciencias Políticas y Estudios Globales de la Universidad de Los Andes, calificó el resultado como "sorprendente e inesperado", ya que las encuestas sugerían lo contrario. "De la Espriella pone en aprietos a Cepeda porque él estaba haciendo cuentas de que iba a pasar de puntero", añadió.
Hijo de un político comunista asesinado por agentes estatales y paramilitares, el senador izquierdista sufragó en un barrio popular de Bogotá donde se crió antes de exiliarse en Checoslovaquia, Bulgaria y Cuba debido a la persecución contra su padre. "Celebraremos el segundo gobierno progresista en Colombia", sostuvo temprano Cepeda, un filósofo y defensor de derechos humanos que suele rodearse de indígenas, campesinos y ambientalistas. Sin embargo, en su sede de campaña en Bogotá el ambiente era de desánimo. "Sí es un sinsabor", comentó Andrés Alba, trabajador de 42 años en una cafetería de Bogotá.
Cepeda, respaldado directamente por Petro, propone continuar con las políticas del mandatario saliente y apostar por los "excluidos" en uno de los países más desiguales del mundo. La oposición le critica ser uno de los arquitectos de la "Paz Total", la política con la que Petro intentó sin éxito negociar con las organizaciones armadas que siguieron activas tras el acuerdo con las FARC.
Petro cuestiona los resultados preliminares
El presidente Petro cuestionó el domingo los resultados preliminares de las elecciones. "El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante, sus datos no son norma pública, como presidente no acepto los resultados del preconteo", declaró Petro, el primer presidente izquierdista en la historia del país. "Los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras", es decir, los resultados oficiales, añadió. El preconteo en Colombia es el primer recuento de votos realizado por los órganos electorales con el objetivo de informar a la ciudadanía, y se vuelve oficial tras el escrutinio, que suele coincidir con el conteo preliminar.
Sin posibilidad de reelección, Petro termina su mandato con menos desempleo y salarios más altos, pero en medio de un recrudecimiento del conflicto armado, marcado por atentados con coches bomba, drones explosivos y el asesinato de un precandidato presidencial.



