El senador Flávio Bolsonaro, candidato opositor en las próximas elecciones presidenciales de Brasil, afirmó este martes que los nuevos aranceles del 25 % que el Gobierno de Estados Unidos ha propuesto contra el país suramericano son una "represalia" contra el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, quien visitó la Casa Blanca la semana pasada, declaró que el presidente estadounidense, Donald Trump, "no confía en Lula" porque este "menosprecia" a Estados Unidos y fomenta un "sentimiento antiamericano". "Quien está siendo represaliado no son las empresas brasileñas, es Lula. Trump ve en Lula una persona no fiable e incompetente", expresó Flávio Bolsonaro en una entrevista con la radio Itatiaia.
Petición a Trump
No obstante, Bolsonaro aseguró que durante su visita a la Casa Blanca solicitó "expresamente" a Trump que no impusiera nuevos aranceles al país suramericano. "Le pedí expresamente al presidente Trump, al vicepresidente (J.D.) Vance y al secretario (de Estado) Marco Rubio: 'no tasen a las empresas brasileñas. A partir de 2027 van a tener un Gobierno que va a sentarse aquí con ustedes, que va a negociar de igual para igual'", dijo el hijo de Bolsonaro.
Cambio de postura
La posición del candidato presidencial contrasta con la que mantuvo la familia Bolsonaro el año pasado, cuando comenzó la guerra arancelaria impulsada por Trump. En ese entonces, el expresidente y sus hijos justificaron la imposición de aranceles a Brasil, que Trump explicó por el juicio que llevó a la cárcel al líder ultraderechista por golpe de Estado.
Los posibles nuevos aranceles del 25 %, que se aplicarían si no se alcanza un acuerdo antes del 15 de julio, se fundamentan en supuestas políticas "desleales" de Brasil en áreas como el comercio digital, la propiedad intelectual, la deforestación ilegal y el acceso al mercado del etanol, según un comunicado de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Anuncio del USTR
El anuncio fue realizado por el USTR antes de que venciera el plazo de negociación de 30 días que acordaron a comienzos de mayo Trump y Lula, durante un encuentro en la Casa Blanca celebrado el pasado 7 de mayo. El representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, señaló que, a pesar de las "varias reuniones constructivas" mantenidas con el Gobierno brasileño, persisten "diferencias sustanciales" en varios asuntos.
Entre los argumentos para la imposición de aranceles figuran las decisiones judiciales "secretas" que han ordenado la retirada de determinados contenidos políticos de redes sociales y la suspensión de los perfiles de varios residentes en Estados Unidos. Asimismo, el documento del USTR sostiene que Brasil tiene acuerdos comerciales preferenciales con México e India que perjudican a Estados Unidos.
También afirma que Brasil no aplica con suficiente eficacia las leyes que impiden la entrada de productos falsificados en el país y no aborda las dificultades que tienen las empresas biofarmacéuticas para que se autoricen sus patentes. Por último, critica que Brasil haya suspendido "abruptamente" el trato arancelario "hasta entonces equilibrado" al etanol, y que no esté combatiendo de manera eficaz la deforestación ilegal.



