Lima, 2 jun (EFE).- Perú vuelve a partirse en dos ante una nueva elección polarizada entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, marcada por las irregularidades denunciadas en la primera vuelta, un escrutinio lento y una década de turbulencias políticas que han llevado al país a tener ocho presidentes en diez años.
Cuarta segunda vuelta consecutiva para Fujimori
Keiko Fujimori vuelve a estar por cuarta vez consecutiva en una segunda vuelta, que se celebrará el próximo 7 de junio, lo que hace que nuevamente la Presidencia de Perú se decida entre el fujimorismo y el antifujimorismo, un pulso ganado por los segundos en las tres últimas elecciones de la mano de Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021).
Reedición de los comicios de 2021
Esta elección es una suerte de reedición de los comicios de 2021, al enfrentar a la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) y a Sánchez, el portador del sombrero del encarcelado expresidente Castillo, un símbolo que reivindica su figura al considerar que fue vilipendiado en su mandato por la oposición que lideraba el fujimorismo.
Las dos últimas elecciones se decidieron por apenas 40.000 votos, un mínimo margen que llevó a lentos y prolongados escrutinios causados por la complicada logística electoral del país para reunir las actas desde recónditos puntos de su geografía, unido a un burocrático sistema de impugnaciones.
Indecisos definirán la elección
Es probable que la elección se termine definiendo por los indecisos que tomarán partido en las últimas horas o incluso en la misma fila de votación, consecuencia de una generalizada desafección de la población por la política después de una década de inestabilidad en la que han visto pasar a ocho presidentes.
Tanto Fujimori como Sánchez personifican dos corrientes políticas que arrastran sendos golpes de Estado separados por 30 años de diferencia con resultado dispar: el "autogolpe" de Alberto Fujimori de 1992 permitió al padre de Keiko afianzar su poder, y el fallido golpe de Pedro Castillo en 2022 acabó con su corto mandato. Ambos acabaron luego en prisión.
Campaña por el voto nulo
Los candidatos presidenciales de centro Jorge Nieto, que quedó cuarto en la primera vuelta, y Marisol Pérez Tello, encabezan la campaña por el voto nulo y el derecho a votar en contra de los dos candidatos.
El reparto del material electoral estará en la mira, después de que la primera vuelta quedase empañada por los problemas logísticos que causaron grandes retrasos en la apertura de locales de votación en Lima, lo que alimentó las denuncias de fraude lanzadas sin pruebas por el ultraderechista Rafael López Aliaga, tras quedarse fuera de la segunda vuelta por unos 21.000 votos.
Posible repetición de denuncias de fraude
Fujimori, que buscó revertir los resultados electorales de las elecciones de 2021 al denunciar sin pruebas un fraude en su contra, ha anticipado que probablemente volverá a actuar del mismo modo si pierde por cuarta vez, al hacer una campaña con el objetivo de reclutar 100.000 observadores para su partido. "No nos la vuelven a hacer", ha llegado a decir.
Los mayores ataques a Roberto Sánchez han llegado por su alianza electoral con el líder ultranacionalista Antauro Humala, hermano del expresidente Ollanta Humala (2011-2016), que busca llegar al poder tras cumplir 17 años de prisión por liderar el Andahuaylazo, una sublevación militar en 2005 donde murieron cinco policías.
Inseguridad como principal preocupación
Las elecciones se celebran bajo un clima de inseguridad causado por el auge del crimen organizado en forma de extorsiones a la población y asesinatos, lo que se ha vuelto en la principal preocupación de los peruanos por encima de la corrupción y la economía. EFE



