La Unión Africana (UA) ha encendido las alarmas ante el incremento de casos sospechosos de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. Según informó el director de la agencia sanitaria del organismo continental, Jean Kaseya, en un artículo publicado en el Financial Times, más de 1,100 personas son consideradas casos sospechosos de ébola en ambos países.
Cifras actualizadas del brote
Hasta el sábado, se habían registrado 263 casos confirmados en la RDC y Uganda, con 43 muertes confirmadas. Sin embargo, más de 1,100 casos sospechosos seguían siendo investigados, lo que refleja la magnitud del desafío sanitario. “Debemos actuar a la velocidad de la epidemia”, urgió Kaseya, quien destacó la necesidad de una respuesta rápida y coordinada.
Plan de respuesta regional
Los ministros de Salud de la RDC, Uganda y Sudán del Sur adoptaron recientemente un plan de respuesta valorado en 319 millones de dólares para hacer frente al brote. Kaseya instó a extender este impulso por todo el continente, señalando que “este brote no será el último”.
Características del virus
El brote fue declarado el 15 de mayo en Ituri, en el noreste de la RDC, un país extenso con más de 100 millones de habitantes y uno de los más pobres del mundo. La cepa del virus responsable es la Bundibugyo, para la cual no existe ni vacuna ni tratamiento específico. El virus se transmite entre personas a través de fluidos corporales o exposición a sangre de infectados, quienes solo son contagiosos una vez que presentan síntomas. El período de incubación puede durar hasta 21 días.
Llamado a la acción
La UA ha hecho un llamado a la comunidad internacional para apoyar los esfuerzos de contención. La situación es crítica, y la velocidad de propagación del virus exige una respuesta inmediata. Las autoridades sanitarias trabajan contrarreloj para identificar y aislar los casos sospechosos, mientras se refuerzan las medidas de prevención en las zonas afectadas.



