El gobierno del Reino Unido y la Asociación Inglesa de Fútbol (FA) han intensificado su presión diplomática y legal para que la FIFA sancione a los futbolistas argentinos Giovani Lo Celso, Lisandro Martínez y Nicolás Otamendi. Los tres jugadores, tras la victoria de Argentina sobre Inglaterra por 2-1 en semifinales del Mundial 2026, mostraron una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, un acto que Londres califica como una provocación geopolítica intolerable que busca empañar la gran final ante España.
El precedente de Rodri y Morata que acorrala a la FIFA
El principal argumento legal de la FA es la sanción impuesta por la UEFA en agosto de 2024 a las estrellas españolas Rodrigo Hernández y Álvaro Morata. Durante las celebraciones de España tras vencer a Inglaterra en la final de la Eurocopa, Rodri tomó el micrófono en la Plaza de Cibeles de Madrid y coreó “Gibraltar es español”, incitado por Morata. La Asociación de Fútbol de Gibraltar denunció el hecho ante la UEFA por su “naturaleza geopolítica e insultante”. El Comité de Disciplina abrió un expediente bajo cuatro cargos: infracción de normas básicas de conducta, uso político del deporte, desprestigio institucional y violación del reglamento de neutralidad. La UEFA sancionó a ambos con un partido de suspensión, lo que les impidió jugar el debut de España en la Nations League contra Serbia.
Londres exige igualdad de condiciones
La FA británica sostiene que la FIFA incurriría en un doble rasero si no castiga la pancarta de las Islas Malvinas con la misma severidad. El Código Disciplinario de la FIFA prohíbe tajantemente cualquier mensaje político o reivindicativo en los estadios. Diversos sectores en el Reino Unido presionan para que el fallo se emita de forma exprés antes del fin de semana. De prosperar la denuncia, el entrenador Lionel Scaloni perdería a tres piezas clave de su estructura defensiva para la final en Nueva York frente a España.
Impacto en la selección argentina
La posible suspensión de Lo Celso, Martínez y Otamendi sería un golpe devastador para Argentina, que busca su tercer título mundial consecutivo. Los tres jugadores han sido fundamentales en el esquema de Scaloni, y su ausencia en la final alteraría significativamente la estrategia del equipo. La FIFA se encuentra en una encrucijada política, con el reloj en contra y la presión de un antecedente jurídico idéntico y reciente en el fútbol europeo.



