El primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó este lunes que intervino personalmente para que la FIFA no modificara el horario del partido de octavos de final del Mundial 2026 entre México e Inglaterra, disputado el domingo en el Estadio Azteca. La posibilidad de adelantar el encuentro seis horas fue considerada debido a las condiciones meteorológicas adversas en Ciudad de México, pero finalmente se mantuvo a las 18:00 horas locales (00:00 GMT del lunes).
Starmer defiende la aclimatación de los jugadores ingleses
“Tuvimos que luchar junto con la FA (la Federación Inglesa de Fútbol) para que el partido volviera a disputarse en el horario previsto inicialmente”, declaró Starmer durante una recepción en Downing Street, según la agencia PA. El jefe del gobierno laborista se opuso al cambio porque adelantar el inicio habría reducido el tiempo de aclimatación de los jugadores ingleses a la altitud de 2,240 metros del Estadio Azteca, lo que consideró una ventaja para México. A esa altitud, el cuerpo pierde más oxígeno con cada esfuerzo y el balón se desplaza a mayor velocidad.
El partido se retrasó por clima adverso
Inglaterra se impuso 3-2 en un encuentro muy disputado, logrando su pase a cuartos de final. Debido a las malas condiciones climáticas, el partido terminó retrasándose una hora, comenzando a las 19:00 horas locales (01:00 GMT del lunes).
Intervención de Trump en otro caso
Las declaraciones de Starmer se producen después de que Donald Trump confirmara haber llamado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar la revisión de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun en dieciseisavos de final. La suspensión fue revocada por la comisión disciplinaria de la FIFA, una decisión sin precedentes que generó críticas tras conocerse la intervención de Trump.



