El huracán Genevieve, cuyo nombre significa 'ola blanca' o 'bella' en francés, alcanzó la categoría 5, su punto máximo, antes de descender a la categoría 4, pero sigue siendo un fenómeno monstruoso con gran capacidad destructiva. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este 27 de julio el huracán mostró una ligera disminución en la velocidad de sus vientos máximos sostenidos, pero su amplia circulación afectará severamente Baja California Sur, aunque el ojo no tocará tierra.
Significado del nombre Genevieve
El nombre 'Genevieve' proviene del francés y deriva del antiguo germánico Genovefa. Su significado más difundido es 'ola blanca' o 'bella', una etimología que contrasta con la imagen de destrucción que genera un huracán de categoría mayor. En la tradición cristiana, Santa Genoveva (Genevieve) es venerada en Francia desde el siglo V como patrona de París, conocida por encabezar oraciones y procesiones que fortalecieron el ánimo de la población durante la amenaza de invasión de los hunos en el año 451. Así, el nombre se asocia con pureza, gracia y fortaleza espiritual, valores opuestos a la furia del huracán.
¿Quién asigna los nombres a los huracanes?
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), con sede en Ginebra, es la encargada de la denominación de huracanes bajo un procedimiento estricto. En el Atlántico, la lista anual cuenta con 21 nombres masculinos y femeninos que se alternan; cada año cambia y cada seis años se completa un ciclo. En el Pacífico, el proceso es idéntico, pero la lista tiene 24 nombres. Cuando se forma una nueva tormenta, las autoridades meteorológicas siguen el orden de la lista hasta completar el ciclo.
Historia de la nomenclatura de huracanes
La idea de nombrar huracanes se remonta al siglo XIX y principios del XX, cuando las tormentas tropicales que azotaban las Antillas eran denominadas con el nombre del santo del día. El meteorólogo australiano Clement Wragge fue el primero en usar nombres propios a finales del siglo XIX, comenzando con el alfabeto griego y luego el romano, después nombres mitológicos y de políticos que no le agradaban, y finalmente nombres femeninos. En 1953, Estados Unidos empezó a denominar huracanes con nombres de mujer, práctica que terminó en 1978 cuando se incorporaron nombres masculinos en las listas del Pacífico Norte oriental. En 1979, la OMM y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos decidieron alternar nombres masculinos y femeninos, práctica que continúa.
Pronóstico de huracanes para 2026
El SMN mantiene su pronóstico de entre 29 y 36 ciclones tropicales para 2026, de los cuales hasta 11 podrían convertirse en huracanes mayores (categorías 3, 4 o 5). Según la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM), la temporada de ciclones en el Pacífico comenzó el 15 de mayo y en el Atlántico el 1 de junio; ambos océanos concluirán el 30 de noviembre. Para el Pacífico, se estima la formación de entre 18 y 21 ciclones tropicales: 9 a 10 tormentas tropicales, 5 y 6 huracanes de categorías 1 y 2, y 4 o 5 huracanes mayores. Hasta ahora, el Pacífico ha registrado las tormentas tropicales Amanda, Boris, Cristina, Douglas, Elida, Fausto y Genevieve, que ya alcanzó su máximo. Los siguientes nombres en la lista son Hernan, Iselle, Julio, Karina, Lowell, Marie, Norbert, Odalys, Polo, Rachel, Simon, Trudy, Vance, Winnie, Xavier, Yolanda y Zeke.



