La misión Artemis II de la NASA, que marca el regreso de astronautas al entorno lunar después de más de cinco décadas, lleva simbólicamente los nombres de 52 personas desaparecidas en Nuevo León, México, junto a una tarjeta adicional dedicada a los más de 133 mil desaparecidos en todo el país.
Leticia Hidalgo, fundadora del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl), explicó a EFE que la iniciativa surgió tras la convocatoria abierta de la NASA para registrar nombres que serían transportados hasta la órbita lunar. “Quisimos seguirlos haciendo presentes y, sobre todo, en un hecho histórico como este, que es el regreso de la humanidad a la Luna”, expresó la activista, quien lleva 15 años buscando a su hijo Roy Rivera Hidalgo, desaparecido en 2011.
“No son cifras, tienen nombre, tienen familia, los buscamos, tenemos sueños como todas las personas y los haremos llegar hasta la Luna si es necesario”, sostuvo Hidalgo. La inclusión se realizó mediante 53 tarjetas digitales de embarque generadas por la agencia espacial estadounidense como símbolo de un reclamo nacional.
Entre los nombres inscritos destacan historias como la de Roy Rivera Hidalgo, sustraído de su domicilio por hombres vestidos de policías el 11 de enero de 2011, y la del profesor José Antonio Menchaca, visto por última vez el 22 de mayo de 2022. Las madres buscadoras subrayan que estos registros no son estadísticas, sino personas con historias e identidades.
El jueves, la nave Orion, con cuatro astronautas a bordo —los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen—, encendió sus motores para dirigirse hacia la Luna. La tripulación realizará una órbita alrededor del satélite, pasando por detrás de su cara oculta, antes de regresar a la Tierra el 10 de abril.



