La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reconoció la disposición del Estado mexicano para dialogar con víctimas y organizaciones civiles durante la presentación de su informe sobre desapariciones en México. El acto fue encabezado por autoridades federales y representantes internacionales.
La vicepresidenta de la CIDH y relatora para México, Andrea Pochak, destacó que México mantiene una actitud de cooperación y participación frente al escrutinio internacional, en contraste con gobiernos que limitan el trabajo de organismos de derechos humanos. “Hay una clara diferencia entre gobiernos democráticos y gobiernos autoritarios, entre gobiernos con apertura al escrutinio internacional y al diálogo participativo con víctimas y organizaciones, y gobiernos que, por el contrario, reducen el espacio cívico”, afirmó.
La relatora señaló que el informe reconoce la disposición del Gobierno mexicano para aportar información y colaborar con la Comisión Interamericana en torno a la crisis de desapariciones. “México se encuentra entre los primeros”, dijo Pochak al referirse a los gobiernos que permiten el diálogo participativo con víctimas y organismos internacionales.
La presentación contó con la presencia de funcionarios de la Secretaría de Gobernación y de la Secretaría de Relaciones Exteriores, además de colectivos de búsqueda, familias de personas desaparecidas, agencias de Naciones Unidas y representantes diplomáticos. El subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Arturo Medina Padilla, afirmó que la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó atender la desaparición de personas como una prioridad nacional.
El funcionario aseguró que las reformas y mecanismos implementados fueron construidos “escuchando las voces de las víctimas y de sus familias”. Por su parte, el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Cancillería, Enrique Ochoa Martínez, afirmó que las soluciones frente a las desapariciones deben construirse junto con instituciones y sociedad civil.
El Gobierno mexicano informó que continuará el diálogo con la CIDH y ampliará la cooperación con organismos internacionales como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Fondo de Población de las Naciones Unidas.



