Un informe de la organización israelí de derechos humanos B'Tselem documenta un alarmante aumento en la muerte de menores palestinos en Cisjordania desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Según el reporte, 236 niños palestinos han muerto a manos del ejército israelí en ese periodo, además de otros cinco asesinados por colonos israelíes.
Cifras que superan la segunda Intifada
Las cifras reflejan una escalada que, según B'Tselem, supera la registrada durante la segunda Intifada (2000-2005), cuando murieron 251 menores en cinco años. En contraste, el actual periodo abarca menos de tres años. Solo durante 2025, la organización registró 54 niños fallecidos por disparos de militares israelíes. Entre febrero de 2005 y finales de 2021, las fuerzas israelíes mataron a 194 menores, una cifra inferior a la actual.
Patrón de uso de fuerza letal
La organización atribuye el incremento a una modificación en las reglas de enfrentamiento implementadas desde finales de 2021, que flexibilizaron el uso de armas letales. Según el documento, lanzar piedras contra soldados israelíes puede considerarse motivo suficiente para abrir fuego, incluso contra personas que huyen y ya no representan una amenaza inmediata. B'Tselem sostiene que esta política ha permitido un uso más amplio de la fuerza durante redadas, operativos de detención y controles.
Casos emblemáticos
El informe incluye el caso de Ayman al Haymuni, un niño de 12 años que murió tras ser disparado por soldados durante una redada en Hebrón. También documenta la muerte de los primos Rida y Hamzah Bsharat, de ocho y diez años, en una redada en la aldea de Al Aqaba cuando un misil impactó cerca de donde jugaban. El ejército israelí afirmó que la aeronave identificó a personas colocando explosivos, versión que B'Tselem no pudo corroborar.
Otro caso es el de Mohammad al-Halaq, de nueve años, quien murió el 16 de octubre de 2025 tras recibir un disparo mientras jugaba fútbol en el patio de una escuela en ar-Rihiya, al sur de Hebrón. Según B'Tselem, dos vehículos militares israelíes llegaron a las inmediaciones de la escuela; mientras algunos adolescentes lanzaban piedras, varios niños corrieron y Mohammad recibió un disparo mortal.
Respuesta del ejército israelí
El ejército israelí sostiene que no ataca deliberadamente a civiles que no participan en hostilidades y afirma que cualquier denuncia sobre víctimas civiles es investigada por las autoridades competentes. Sin embargo, B'Tselem insiste en que existe un patrón de uso creciente de fuerza letal que ha cobrado la vida de cientos de niños palestinos.



