Estados Unidos anunció este miércoles un nuevo arancel del 25 por ciento sobre determinadas importaciones procedentes de Brasil, luego de una investigación realizada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). La medida fue rechazada casi de inmediato por el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Detalles del arancel y exenciones
El gravamen del 25 por ciento entrará en vigor el 22 de julio, aunque contempla exenciones para productos considerados estratégicos, como la carne de res, el café y determinadas piezas de aeronaves, de acuerdo con un alto funcionario estadounidense. Las exclusiones también abarcan algunos bienes que Estados Unidos no produce.
“Las prácticas comerciales desleales de Brasil han impedido que los trabajadores y productores estadounidenses accedan a este importante mercado”, declaró en un comunicado el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. “Seguimos abiertos a continuar las negociaciones con Brasil para lograr los cambios necesarios”, agregó.
Reacción del gobierno de Lula
El gobierno del presidente Lula rechazó la medida poco después de la medianoche del miércoles y aseguró que “no reconoce la legitimidad de investigaciones” realizadas por el USTR “sin respaldo en las reglas multilaterales de comercio”.
“No hay justificación para medidas unilaterales contra nuestro país. Según estadísticas del propio gobierno norteamericano, Estados Unidos acumuló en los últimos 15 años 424 mil 500 millones de dólares de superávit en bienes y servicios con Brasil”, señala el comunicado compartido por el mandatario en la red social X.
Además, el gobierno brasileño informó que iniciará de inmediato los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional, y que retomará el tema mediante el mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Investigación del USTR y nuevos señalamientos
La investigación estadounidense ya había concluido que determinadas prácticas de Brasil eran “irrazonables o discriminatorias” y que representaban una carga o una restricción para el comercio de Estados Unidos.
El nuevo arancel se anuncia mientras el presidente Donald Trump impulsa una reforma de su agenda económica, después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anulara en febrero una serie de sus aranceles globales.
Funcionarios estadounidenses también han planteado nuevos gravámenes dirigidos a decenas de socios comerciales por supuestos incumplimientos en el combate al trabajo forzoso, de acuerdo con investigaciones del USTR.
En el caso de Brasil, un alto funcionario estadounidense señaló que Washington considera que existen acciones adversas en materia de comercio digital, además de una competencia “desleal” relacionada con el sistema estatal de pagos electrónicos PIX, entre otros temas. Asimismo, Estados Unidos busca acceder al trato arancelario preferencial que Brasil ha otorgado a otros socios comerciales como México e India.
Aunque el gobierno de Trump aseguró que no espera represalias tras este anuncio, también advirtió que cualquier respuesta por parte de Brasil podría derivar en nuevas medidas.
El tema también entra a la campaña electoral
Durante una audiencia pública realizada este mes por la oficina del USTR en Washington, el candidato presidencial conservador brasileño Flavio Bolsonaro pidió a las autoridades estadounidenses no imponer nuevos aranceles. El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro sostuvo que esos nuevos gravámenes terminarían beneficiando políticamente a su rival electoral, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien competirá en las elecciones presidenciales de octubre.
El año pasado, el gobierno de Trump impuso fuertes aranceles a Brasil por el juicio relacionado con el presunto intento de golpe de Estado contra el expresidente Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple una condena de 27 años. Posteriormente, buena parte de esos gravámenes fueron retirados tras las conversaciones entre ambas partes, en lo que fue considerado una victoria para el gobierno de Lula.



