Mientras Norteamérica celebra el inicio del Mundial 2026, la principal relación comercial de la región enfrenta nuevas señales de incertidumbre. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), justo en el momento en que los tres países muestran una imagen de integración ante millones de espectadores en todo el mundo.
Durante una intervención pública, Trump afirmó que aún no ha decidido si respaldará la continuidad del tratado cuando entre en su etapa de definición. Aunque el 1 de julio marca el arranque formal del proceso, las negociaciones pueden prolongarse más allá de esa fecha. "No sé si lo voy a renovar porque, para ser honesto, Estados Unidos tiene algo mucho mejor", dijo el mandatario al referirse al T-MEC.
Trump y su postura sobre el T-MEC
Según Trump, el T-MEC corrigió parte de los problemas que observaba en el acuerdo anterior, pero destacó que uno de sus principales logros fue incorporar mecanismos que permiten a cualquiera de los socios abandonar el tratado. "Lo principal que obtuve fue un trato mucho mejor que el TLCAN. Fue un gran acuerdo porque daba el derecho a rescindirlo", afirmó.
Esta postura no es nueva, pues desde su primer mandato, Trump ha utilizado la posibilidad de abandonar acuerdos comerciales como una herramienta de negociación. Fue precisamente bajo esa idea que impulsó la renegociación del antiguo TLCAN, al que calificó nuevamente como "el peor acuerdo comercial" que ha tenido Estados Unidos.
En diciembre de 2025, Trump ya había sugerido la posibilidad de dejar atrás el acuerdo al afirmar: "O lo dejamos expirar, o tal vez lleguemos a otro acuerdo con México y Canadá". Una semana después, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, reforzó el mensaje durante un evento organizado por el Atlantic Council al señalar que el futuro del tratado estaba lejos de estar garantizado. "¿Podría darse por terminado? Sí, podría darse por terminado. ¿Podría revisarse? Sí. ¿Podría renegociarse? Sí. Ese es el propósito de esa cláusula y todas esas opciones están sobre la mesa", afirmó.
Endurecimiento del tono
Un mes después, durante una visita a una planta de Ford en Dearborn, Michigan, Trump volvió a cuestionar la utilidad del acuerdo para Estados Unidos al asegurar que el país no necesitaba el tratado y que sus socios eran quienes más dependían del mercado estadounidense. Trump también endureció el tono hacia sus dos principales socios comerciales al asegurar que Estados Unidos no depende de ellos, mientras que ambos países sí necesitan acceso al mercado estadounidense. "No necesitamos nada de lo que tiene Canadá. No necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos", sostuvo.
El presidente estadounidense añadió que Estados Unidos mantiene déficits comerciales con ambos países y argumentó que la relación debería ser más favorable para Estados Unidos. Estas declaraciones refuerzan la estrategia que la administración estadounidense ha seguido en los meses previos a la revisión del T-MEC, un proceso en el que Washington busca discutir temas relacionados con la industria automotriz, el acero, el aluminio, la agricultura, las reglas de origen y otros sectores considerados estratégicos.
La revisión entra en una fase clave
Tanto México como Canadá han expresado públicamente su interés en extender el acuerdo por otros 16 años. El gobierno mexicano ha insistido en que la integración productiva de Norteamérica beneficia a las tres economías y que el tratado ha fortalecido las cadenas de suministro regionales. Sin embargo, las declaraciones de Trump muestran que la continuidad del T-MEC puede convertirse nuevamente en una de las principales cartas de presión de Washington durante la negociación.
Así, mientras Norteamérica busca proyectar una imagen de unidad ante el mundo con el arranque del Mundial 2026, la mayor relación comercial de la región vuelve a quedar bajo la sombra de la incertidumbre. El T-MEC regula cerca de 2 billones de dólares en comercio regional al año, y su futuro es incierto ante las constantes amenazas del presidente estadounidense.



