Trump revive denuncias de fraude electoral en 2020
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció un mensaje en horario estelar la noche del jueves 16 de julio de 2026, en el que reavivó las acusaciones de un supuesto fraude en las elecciones presidenciales de 2020, que perdió frente a Joe Biden. Durante su discurso, Trump insistió en la necesidad de elecciones "honestas y justas" y anunció la publicación de documentos clasificados relacionados con los comicios de 2018 y 2020.
Acusaciones contra China sin evidencia
Trump afirmó que China fue responsable de "la mayor filtración de datos electorales de la historia", asegurando que el país asiático obtuvo 220 millones de archivos de votantes estadounidenses. Sin embargo, no presentó ninguna evidencia que respaldara estas afirmaciones. Además, señaló que se habían publicado documentos que supuestamente demostraban que la CIA obtuvo información sobre un complot para impulsar el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, contradiciendo un informe de 2020 de la propia agencia que indicaba que no existía información que sugiriera la participación venezolana en el compromiso del sistema electoral estadounidense.
Llamado a reformas electorales
Trump declaró: "Estados Unidos está de vuelta y le está yendo muy bien, pero todavía tenemos un gran desafío que debe abordarse con urgencia, porque ningún país puede ser grande sin elecciones justas y honestas". El mandatario argumentó que el sistema electoral actual "está lejos de ese estándar" y justificó su insistencia en aprobar un proyecto de ley que exige identificación de votantes en el Congreso.
Medios de comunicación en la mira
Antes del discurso, cadenas como ABC, NBC y CNN decidieron no transmitirlo en vivo, aunque lo programaron en sus plataformas de streaming. Trump acusó a estos medios de ser cómplices de un "complot" y pidió que se retiren sus licencias de transmisión. "Utilizan nuestras ondas públicas, valuadas en miles de dólares, completamente gratis. No pagan nada", afirmó Trump, reiterando que las cadenas que se negaron a transmitir forman parte de un supuesto fraude electoral que ha denunciado sin pruebas desde hace seis años. Las cadenas implicadas señalaron que estaban dispuestas a interrumpir su programación si se consideraba necesario.



