El primer ministro húngaro, Péter Magyar, calificó este martes al presidente de su país, Tamás Sulyok, como "una marioneta de Viktor Orbán", en referencia a su predecesor en el cargo, y defendió los planes para remover al actual jefe de Estado mediante una reforma constitucional.
Declaraciones en Berlín
Durante una comparecencia conjunta con el canciller alemán, Friedrich Merz, en Berlín, Magyar afirmó: "El presidente es una marioneta de Viktor Orbán. Desde su cargo, debía representar la unidad de la nación húngara y no protegió a nadie". Estas declaraciones surgieron tras una entrevista de Sulyok con la revista alemana Cicero, en la que aseguraba que el Ejecutivo húngaro pretendía vulnerar sus derechos.
Críticas al silencio presidencial
Magyar añadió: "Vio cómo Orbán utilizó los servicios secretos para tratar de acabar con la oposición y no dijo nada. Vio cómo a mí me tenían vedada la presencia en la televisión pública y no dijo nada. Y ahora sale a quejarse al extranjero".
El primer ministro recordó que su partido obtuvo un mandato contundente en las elecciones, con una mayoría de dos tercios, para desmantelar el sistema Orbán, del cual, según Magyar, Sulyok forma parte.
Reforma constitucional para la destitución
Para destituir a Sulyok es necesaria una reforma constitucional, ya que la normativa actual no lo permite. "Tenemos un mandato claro para sacar de circulación a Sulyok y a otras muchas marionetas", subrayó el jefe del Gobierno húngaro.
Acusaciones de complicidad en casos de pedofilia
En su alegato, Magyar también acusó al presidente de haber sido cómplice con su silencio en casos de pedofilia en orfanatos. "No dijo nada cuando millones de niños sufrieron abusos en orfanatos y los pedófilos fueron perdonados o hasta premiados por el Gobierno", declaró.



