Más de 1400 muertos y 50 mil desaparecidos: el balance de la ONU
Naciones Unidas estima que los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio han dejado más de 1.400 muertos y más de 50.000 desaparecidos. Según un comunicado de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), hasta 6,76 millones de personas podrían verse afectadas. Los costos de los daños materiales podrían alcanzar los 6.700 millones de dólares, equivalentes al 6% del PIB del país petrolero.
Dos sismos en menos de un minuto: los peores en 126 años
Los dos terremotos, ocurridos con menos de un minuto de diferencia, son los más graves registrados en Venezuela en 126 años. A casi 72 horas de la tragedia, los trabajos de rescate continúan, aunque las posibilidades de encontrar sobrevivientes se reducen drásticamente. La población muestra su ira por la lenta y escasa ayuda del gobierno para remover los escombros.
Marlon Ochoa, sobreviviente del derrumbe de un edificio en La Guaira, la ciudad más afectada a 40 km de Caracas, busca a su madre, esposa e hijo desaparecidos. "Aún no veo a las autoridades encargándose de la situación aquí en esta zona", declaró desesperado. "Me dijeron que están deliberando. ¿Deliberando qué? (...) Si hoy no llega nadie aquí vamos a hacer una revolución porque aquí necesitamos cosas: maquinaria, plantas eléctricas, taladros, de todo", exclamó. "Acá estamos enardecidos, necesitamos ayuda, hay gente viva (bajo los escombros) y no nos dan las manos ni las herramientas", añadió.
Ayuda internacional comienza a llegar
El aeropuerto internacional de Caracas, que había cerrado por los daños, reabrió parcialmente el sábado y recibe vuelos de carga con ayuda de Estados Unidos, según informó un alto funcionario estadounidense que pidió el anonimato. El "USS Fort Lauderdale", un buque de guerra anfibio, se encuentra frente a las costas de Venezuela para facilitar vuelos de rescate en La Guaira. Estados Unidos ofreció 150 millones de dólares y el envío de dos buques de guerra, aviones de transporte y helicópteros.
Equipos internacionales de búsqueda y rescate de al menos 17 países ya trabajan en el terreno.
La tragedia en La Guaira: escenas de desolación
En una morgue de Caracas, Yessica Mendoza relató que, debido al colapso de hospitales y servicios funerarios, ella misma trasladó el cuerpo de su hija, que murió junto a su yerno al derrumbarse su edificio en La Guaira. "Fuimos nosotros mismos que los sacamos, no llegó ninguna ayuda", dijo esta madre de 43 años. En apenas una hora, la AFP vio llegar al menos tres camionetas con cuerpos cubiertos con bolsas y sábanas, dejando olor a descomposición.
Centenares de damnificados se refugian en un estadio de La Guaira, donde voluntarios llevan ropa, comida y productos básicos. "La solidaridad que hay ahorita es impresionante", dice Carlos Marcano, un trabajador portuario que perdió su vivienda.
Un bebé recién nacido que pasó decenas de horas atrapado entre los escombros fue rescatado la noche del viernes en La Guaira. Su madre también fue socorrida. Un video muestra a los rescatistas trabajando bajo un foco y sacando al bebé entre aplausos.
Escasa ayuda gubernamental y militarización
La Guaira parece una zona de guerra, con edificios derrumbados transformados en montañas de escombros. El gobierno restringió el acceso al estado costero y la presidenta interina Rodríguez anunció su militarización "para garantizar la seguridad". Informó que 14.000 militares y policías fueron desplegados. Rodríguez fue abucheada al llegar frente a un edificio de 22 pisos desplomado en Caracas: "¡Fuera, fuera! ¡El gobierno no está haciendo nada por el pueblo!", gritaron los vecinos.
El balance oficial de muertos es de 1.430 y 3.238 heridos, pero el gobierno reporta solo unos pocos centenares de desaparecidos, muy por debajo de la cifra de la ONU. Venezuela es un país sísmico, aunque no se registraba un gran terremoto desde 1997.
La Guaira ya había sido devastada en 1999 por lluvias y deslaves que dejaron más de 10.000 muertos.



