La Habana, 2 jun (EFE).– El Gobierno cubano negó este martes que el conglomerado empresarial de los militares, Gaesa, sea una "estructura opaca" que actúa de forma "paralela al Estado" en el primer comunicado al respecto desde que la entidad fue sancionada por EE.UU. hace un mes.
Comunicado oficial sobre Gaesa
“El Grupo de Administración Empresarial no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano", señala una declaración del Ejecutivo, difundida en medios estatales, que responde a algunas de las principales críticas sobre la empresa. El comunicado asegura además que Gaesa, que se estima que supone en torno al 40 % del producto interno bruto (PIB) de la isla, es "una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana”, en referencia a las sanciones estadounidenses.
Reacciones y contexto
Esta declaración surge tras las sanciones impuestas por Estados Unidos hace un mes, que han intensificado el debate sobre el papel de Gaesa en la economía cubana. El conglomerado, controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, ha sido señalado por críticos como una entidad que opera con poca transparencia y que concentra un poder económico significativo, lo que el Gobierno rechaza categóricamente.
El Ejecutivo cubano defiende que Gaesa es una herramienta eficaz para enfrentar el embargo económico impuesto por Washington, y que su gestión ha sido clave para mantener la estabilidad económica en medio de las restricciones. Sin embargo, analistas independientes cuestionan su impacto en la competencia y la transparencia del mercado.
Impacto económico de Gaesa
Se estima que Gaesa controla alrededor del 40 % del PIB de Cuba, abarcando sectores como el turismo, la construcción, la agricultura y la industria. Su estructura empresarial ha sido objeto de controversia tanto a nivel nacional como internacional, especialmente después de las sanciones estadounidenses que buscan limitar sus operaciones financieras.
El comunicado oficial busca despejar dudas sobre su funcionamiento, pero no ofrece detalles adicionales sobre sus operaciones o finanzas. La controversia continúa mientras el Gobierno reafirma su apoyo al conglomerado como parte de su estrategia de resistencia económica.



