Conflicto en Medio Oriente amenaza con agravar crisis alimentaria global
El conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán podría sumar aproximadamente 45 millones de personas más a las ya 319 millones que enfrentan hambre en el mundo si se extiende hasta junio, según advirtió Carl Skau, director ejecutivo adjunto del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
Impacto directo en operaciones humanitarias
El organismo humanitario, considerado el principal brazo logístico de Naciones Unidas, ha resentido directamente las consecuencias del conflicto. Desde que inició la guerra, sus operaciones se han encarecido en un 18 por ciento, debido tanto a retrasos en la entrega de ayuda como al aumento de costos provocado por el alza en los precios del combustible.
"Es posible que nuestro abastecimiento y nuestras cadenas de suministro se encuentren realmente al borde de la crisis más grave desde la covid y la guerra de Ucrania en 2022", alertó Skau durante una conferencia de prensa.
Interrupciones críticas en cadenas de suministro
El funcionario internacional ejemplificó la gravedad de la situación con el caso de Afganistán, donde la cadena de suministro se ha visto interrumpida porque realizar entregas a través de Irán o de Pakistán se ha vuelto prácticamente imposible.
"Estamos tardando más en entregar por el mar y nuestros costes se han incrementado en el estrecho de Ormuz", apuntó Skau, refiriéndose a este paso marítimo esencial que representa:
- Una vía crucial para las exploraciones energéticas de los países del golfo Pérsico
- El suministro global del 25% de fertilizantes
- Un producto indispensable para la producción agrícola de numerosos países pobres
Países africanos en riesgo inmediato
Esta escasez de fertilizantes puede afectar rápidamente a los países de África subsahariana que se encuentran en la temporada de cultivo, particularmente a:
- Somalia
- Kenia
Ambas naciones dependen significativamente de los fertilizantes importados de los países del Golfo. Skau explicó que una reducción en la disponibilidad de fertilizantes puede provocar malas cosechas y más gastos para los agricultores, creando un círculo vicioso de pobreza y escasez alimentaria.
Millones de familias vulnerables
En este contexto preocupante, millones de familias sin acceso estable a alimentos, especialmente en países de África y Asia dependientes de las importaciones, podrían sufrir consecuencias graves. El "número dos" del Programa Mundial de Alimentos recordó que el 75 por ciento de personas con inseguridad alimentaria la sufren por conflictos armados y desastres naturales o eventos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático.
La combinación de estos factores -conflicto armado, interrupciones logísticas, aumento de costos y dependencia de importaciones- crea una tormenta perfecta que amenaza con empujar a decenas de millones de personas adicionales hacia la inseguridad alimentaria severa en los próximos meses.
