Sistema Cutzamala asegura suministro de agua por dos años con 86% de capacidad
Cutzamala garantiza agua por dos años con 86% de capacidad

Sistema Cutzamala garantiza agua por dos años con niveles históricos de almacenamiento

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que el Sistema Cutzamala opera con un almacenamiento del 86.3%, lo que permite asegurar el abasto de agua potable por al menos dos años para la Ciudad de México y diversos municipios del Estado de México. Este nivel representa uno de los mejores registros en los últimos siete años, gracias a las lluvias del año pasado que facilitaron una recuperación significativa tras periodos de sequía.

Detalles del almacenamiento y garantía de suministro

De acuerdo con Citlalli Peraza, directora del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, el almacenamiento actual del sistema es de 675 millones de metros cúbicos, equivalente al 86.3% de su capacidad total. Peraza destacó que el gasto está garantizado, con un flujo actual de 14 m³, duplicando los niveles registrados en 2024. "Estamos más del 100%, estamos duplicando a lo que teníamos en 2024, está garantizado por dos años", afirmó la funcionaria.

Beneficiarios y alcance del sistema

La aportación del Sistema Cutzamala beneficia a aproximadamente 5 millones de personas, incluyendo habitantes de la Ciudad de México, Toluca y otros municipios del Estado de México. Las autoridades confirmaron que las alcaldías y municipios dependientes de este sistema tienen asegurado el suministro, gracias a los altos niveles de almacenamiento actuales.

Estructura y funcionamiento del Sistema Cutzamala

El sistema está integrado principalmente por tres presas clave:

  • Villa Victoria
  • Valle de Bravo
  • El Bosque
El agua proveniente de estas presas llega a la Planta Los Berros, donde pasa por distintos procesos de potabilización antes de ser distribuida a las zonas urbanas. Este mecanismo ha permitido mantener un flujo constante y confiable para las regiones atendidas.

Contexto histórico y perspectivas futuras

Conagua resaltó que los niveles actuales se encuentran entre los más altos de la última década, marcando una mejora sustancial en la gestión hídrica de la región. Este logro se atribuye a las condiciones climáticas favorables y a los esfuerzos de conservación, asegurando estabilidad en el abastecimiento ante posibles desafíos futuros.