El Gobierno federal invertirá 430 millones de pesos en la construcción de cuatro nuevas plantas de tratamiento y la ampliación de dos existentes para sanear el Río Santiago a lo largo de aproximadamente 70 kilómetros, entre los municipios de Ocotlán y El Salto-Juanacatlán, en Jalisco. La meta es reducir cerca de 400 mil descargas clandestinas de aguas residuales y contaminantes en el cuerpo de agua.
Detalles de la inversión y obras
El director del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Gustavo Figueroa Cuevas, informó que las plantas se construirán en las localidades de San Martín de Zula, Ocotlán (donde también se construye un colector que eliminará alrededor de 70 mil descargas domiciliarias), Santa Cruz, San Miguel Zapotitlán, Poncitlán, y Real del Lago, donde se realizan interconexiones con Los Olivos 1 y 2, Rinconada de la Loma y El Rodeo, en Ixtlahuacán de los Membrillos. En Juanacatlán y El Salto se llevan a cabo labores de ampliación. Se espera que todas las obras concluyan en agosto de este año.
Participación del gobierno estatal
El Gobierno de Jalisco aportará alrededor de 100 millones de pesos para construir seis colectores en El Salto y se comprometió a que la planta de tratamiento de El Ahogado funcione al 100%. La operación de las plantas estará a cargo de la Comisión Estatal del Agua (CEA) para evitar que la falta de recursos municipales interrumpa el saneamiento.
Figueroa Cuevas detalló que las obras iniciaron en noviembre del año pasado y para agosto se prevé que estén concluidas, incluyendo el colector de Soriana. Posteriormente se realizarán pruebas para garantizar su correcto funcionamiento. Con esta infraestructura se espera eliminar alrededor de 400 mil descargas domésticas que actualmente llegan al río sin tratamiento.
Problemática en el tramo intervenido
El tramo de 70 kilómetros se encuentra en “rojo incandescente” debido a la alta cantidad de descargas y contaminantes. Figueroa Cuevas señaló que, aunque en administraciones pasadas se realizaron acciones de saneamiento en el tramo Ocotlán-Atotonilco, el tramo Ocotlán-El Salto-Juanacatlán no fue atendido, y algunas plantas existentes estaban subutilizadas o requerían grandes cantidades de energía y mantenimiento.
El alcalde de Poncitlán, Arturo Ascencio Gómez, lamentó que las plantas de tratamiento anteriores se convirtieran en “elefantes blancos” por falta de recursos municipales, y destacó que la nueva infraestructura beneficiará a la comunidad.
Monitoreo y combate a descargas clandestinas
El Gobierno federal construirá ocho estaciones de monitoreo, de las cuales cuatro estarán listas antes de que concluya el año. Estas estaciones permitirán monitorear en tiempo real los contaminantes por tramos. “Si en un tramo están botando coliformes fecales, quiere decir que alguna planta no funciona; si hay metales pesados, se revisarán las empresas de esa zona”, explicó Figueroa Cuevas.
En cuanto a las descargas clandestinas, el director señaló que no hay datos precisos a lo largo del río, pero solo en el Área Metropolitana de Guadalajara se identificaron 52 puntos clandestinos. La Conagua está siendo proactiva, recorriendo el río y la zona metropolitana para identificar descargas y solicitar soluciones, o clausurarlas si es necesario.



