Congresistas republicanos de Texas propusieron al gobierno del presidente Donald Trump integrar el Tratado de Aguas con México de 1944 al texto del tratado comercial T-MEC, con el objetivo de obligar a México a saldar su deuda en la entrega de agua del Río Bravo. Sin embargo, el académico e internacionalista del Tecnológico de Monterrey, Eduardo González, calificó la propuesta como improcedente, argumentando que se trata de naturalezas diferentes: un tratado de aguas y otro comercial.
Argumentos de los republicanos
En una carta dirigida a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), 13 congresistas republicanos de Texas señalaron que, a diferencia del Tratado de Aguas de 1944, el T-MEC cuenta con mecanismos de resolución de disputas que permitirían exigir a México el cumplimiento de sus obligaciones hídricas. Según los legisladores, integrar ambos acuerdos sería más efectivo que cualquier promesa aislada, y liberaría a las comunidades del sur de Texas de depender de la buena voluntad de México.
Opinión de expertos
Eduardo González sostuvo que "bajo ninguna circunstancia puede estar en el marco de un tratado comercial el asunto del uso, disfrute y posesión del agua. A mí me parece que trasciende y es de mayor importancia y de mayor impacto que firmar un tratado para vender cualquier otra cosa". El especialista enfatizó que el agua es un recurso vital que no debe ser tratado como una mercancía.
Deuda de agua de México
De acuerdo con el Tratado de Aguas de 1944, México está obligado a entregar a Estados Unidos un volumen mínimo de 2,158 millones de metros cúbicos de agua cada cinco años. Sin embargo, en el ciclo 2020-2025, el gobierno mexicano solo entregó aproximadamente la mitad de lo pactado. Esta situación llevó al presidente Trump a amenazar en diciembre con imponer aranceles de hasta el 5% si no se garantizaba el abasto de agua para agricultores y la población fronteriza.
Sequía como causa
El entonces subsecretario para América del Norte y actual secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, atribuyó el incumplimiento a la severa sequía que ha afectado el norte de México en los últimos años. En los periodos 2020-2021 y 2022-2024 se registró la menor cantidad de agua entregada. Hasta octubre de 2025, faltaba por entregar poco menos de la mitad del volumen total.
Acuerdos recientes
Ambos gobiernos lograron acuerdos para que México entregue 249 millones de metros cúbicos de agua, aunque se aclaró que el cumplimiento dependerá del ciclo de lluvias. En febrero se alcanzó un nuevo pacto para que México envíe al menos 350,000 acres-pie (431,718,000 millones de metros cúbicos) cada año durante el ciclo actual de cinco años.
Impacto económico
La carta de los congresistas republicanos destaca que el incumplimiento causó pérdidas por mil millones de dólares a los agricultores del sur de Texas solo en 2023, lo que refuerza su demanda de mecanismos más estrictos para asegurar el pago de la deuda hídrica.



