Entre el miedo y el asombro, los turistas regresan a Teotihuacán bajo estrictas revisiones tras los hechos violentos ocurridos hace una semana. Autoridades federales instalaron cinco arcos detectores de metales en los accesos a la zona arqueológica.
Antecedentes del ataque
El pasado lunes, Julio César Jasso sometió a un grupo de visitantes en lo alto de la Pirámide de la Luna, mató a una turista canadiense, disparó contra otras personas y después se suicidó. Este suceso motivó la implementación de nuevas medidas de seguridad.
Medidas de seguridad implementadas
En cada uno de los accesos, elementos de la Guardia Nacional y de la policía capitalina revisan la cajuela de los vehículos que ingresan. Además, en los arcos detectores se solicita a los visitantes que abran sus bolsas y mochilas para su inspección. No se permitió el acceso de encendedores ni cigarros. Hasta media tarde de este lunes, no se ha detectado ningún tipo de arma.
Reacciones de los visitantes
Para algunos visitantes, la revisión es positiva y les brinda mayor seguridad. Sin embargo, otros consideran que aún falta más seguridad. Gina Fonseca, de Colombia, expresó: "Era mi sueño conocer las pirámides antes de regresar a mi país, pero con lo que pasó tenía miedo. Y aunque en la entrada me revisaron, creo que es necesario que la revisión sea más minuciosa".
Puesta en funcionamiento
La instalación de los arcos detectores inició desde el domingo, pero debido a algunos ajustes con el suministro de energía eléctrica, entraron en funcionamiento hasta este lunes. Mientras tanto, continúan los recorridos de la Guardia Nacional por toda la zona arqueológica.



