Un insólito acto de vandalismo sacudió el centro de Celaya, Guanajuato, cuando un individuo irrumpió en la Presidencia Municipal y destruyó parte de la fuente histórica. El alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez calificó el hecho como un ataque político orquestado por la oposición, mientras que el agresor aseguró actuar por mandato divino para acabar con la corrupción.
Los hechos
El pasado lunes, un hombre ingresó al patio central del edificio de gobierno portando un tubo metálico separador tipo “unifila”. En menos de cinco minutos, golpeó repetidamente la base circular de la fuente, dañando más del 50% de la cantera. El alcalde se encontraba en el jardín principal, a unos 50 metros de distancia, dando una entrevista a medios de comunicación.
Reacción de las autoridades
Un funcionario de la Oficialía Mayor alertó al secretario de Seguridad Ciudadana y al director de Policía, quienes estaban cerca del alcalde. Elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Municipal llegaron al lugar y detuvieron al agresor, quien vestía pantalón de mezclilla, camisa blanca y cachucha roja. Los oficiales lo trasladaron a los Separos de la Policía Municipal para ponerlo a disposición del Ministerio Público.
Declaraciones del detenido
El director de la Policía Municipal, Rafael Cajero Reyes, informó que el detenido declaró haber actuado porque “quería acabar con la corrupción” y que “Dios lo envió” para ello. Cajero Reyes señaló que el individuo aparentemente presenta problemas mentales: “No está cuerdo”.
Versión del alcalde
El presidente municipal Juan Miguel Ramírez Sánchez atribuyó el ataque a una estrategia de la oposición conformada por PRI, PAN y Movimiento Ciudadano. “Esto va a ser muy común”, advirtió, y agregó que Celaya es un bastión importante para la oposición. “Atrás de todo esto y de lo que viene, nosotros estamos preparados”, afirmó.
Investigación en curso
La zona fue acordonada con cinta de seguridad para preservar la escena y los fragmentos de cantera, en espera de peritos criminalistas. Además, se iniciará un procedimiento administrativo contra el personal de seguridad que no intervino al pensar que el individuo realizaba un trabajo de mantenimiento.



