Las últimas semanas han sido particularmente desafiantes para la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante sus conferencias matutinas, ha mostrado desconocimiento sobre temas tan graves como el enorme derrame de petróleo en el Golfo de México, del cual el director de Pemex no estaba informado, así como el escándalo del hijo del canciller Marcelo Ebrard, quien utilizó la Embajada de México en Inglaterra como su residencia personal. En ninguno de estos casos se han reportado consecuencias significativas.
Condescendencia y tolerancia
La mandataria ha adoptado una actitud condescendiente, desde esperar la decisión de Luisa María Alcalde, líder de Morena, sobre aceptar el cargo de consejera jurídica de la Presidencia, hasta tolerar que la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, no le devolviera una llamada telefónica realizada el miércoles pasado. En esa conversación, Sheinbaum buscaba saber por qué la gobernadora había permitido la participación de agentes antidrogas estadounidenses en operativos en su estado.
Este comportamiento podría reflejar un cambio en el estilo de gobierno de Sheinbaum, quien apuesta por una estrategia de cabeza fría frente a los exabruptos de Donald Trump, sin importarle que muchos interpreten esta actitud como debilidad política.
El escándalo de la CIA
De no haber sido por el supuesto accidente que destapó la intromisión extranjera —del cual circulan varias versiones en Estados Unidos—, la presidenta habría permanecido ajena a esta violación de la soberanía nacional, ya que ningún servicio de inteligencia mexicano le informó al respecto. Ahora, la pregunta es qué acciones tomará tras la reunión que la gobernadora Campos sostuvo con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, el jueves por la mañana.
¿Se conformará Sheinbaum con la destitución del fiscal o del secretario de Seguridad de Chihuahua por las contradicciones en que han incurrido, o llevará el caso hasta las últimas consecuencias acusando a la gobernadora de traición a la patria? ¿O todo se justificará con el acuerdo de entendimiento firmado en 2022 entre el gobernador de Texas, Gregg Abbott, y Chihuahua para combatir el fentanilo, acuerdo que el canciller Ebrard no impugnó en su momento?
El factor Trump
En la decisión de Sheinbaum de abandonar su actitud condescendiente y tomar medidas enérgicas, influirá sin duda el factor Trump. La relación con Estados Unidos se ha tensado nuevamente ante el reclamo de México por la falta de información sobre las actividades de agentes de la CIA en el país, una solicitud que la Embajada estadounidense no ha atendido en aproximadamente dos años, similar a lo ocurrido con el secuestro de Ismael "El Mayo" Zambada. Además, la filtración de Fox News de que Trump considera a México "perdido" y que Estados Unidos es su "única esperanza" añade presión.
Habrá que observar qué decisiones toma la presidenta en medio de este vendaval político, donde la soberanía y la seguridad nacional están en juego.



