CDMX atribuye a hombres destrozos en 8M; detienen a nueve personas
CDMX atribuye destrozos en 8M a hombres; detienen a 9

Autoridades de la CDMX responsabilizan a hombres por destrozos en marcha del 8M

La Ciudad de México ha atribuido a un grupo de hombres la autoría de los destrozos registrados durante la marcha del 8 de marzo (8M), en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Según informes oficiales, nueve personas han sido detenidas en relación con estos incidentes, que incluyeron daños a inmuebles públicos y privados en el centro de la capital.

Detalles de los incidentes y la investigación

Los hechos ocurrieron durante la manifestación masiva, donde miles de mujeres y aliados se congregaron para exigir igualdad de género y derechos. Sin embargo, en medio de la protesta pacífica, un contingente reducido protagonizó actos vandálicos. Las autoridades han señalado que los detenidos, todos identificados como hombres, están siendo investigados por su presunta participación en:

  • Pintas y grafitis en edificios gubernamentales.
  • Rotura de ventanales y mobiliario urbano.
  • Intento de incendio en una estructura menor.

La Fiscalía de la CDMX ha iniciado carpetas de investigación para determinar responsabilidades penales, mientras que la Secretaría de Seguridad Ciudadana reforzó la vigilancia en la zona para prevenir más disturbios. Testigos reportaron que los destrozos se concentraron en calles aledañas al Zócalo, afectando principalmente propiedades como bancos y comercios locales.

Impacto y reacciones ante los eventos

Los daños estimados ascienden a varios miles de pesos, aunque aún se evalúan los costos exactos de reparación. Organizaciones feministas han condenado los actos violentos, subrayando que desvirtúan el mensaje pacífico de la marcha. En respuesta, el gobierno capitalino ha anunciado medidas para:

  1. Brindar apoyo a los afectados por los destrozos.
  2. Reforzar protocolos de seguridad en futuras manifestaciones.
  3. Promover diálogo con colectivos para evitar incidentes similares.

Este caso ha generado debate sobre la seguridad en protestas sociales en la Ciudad de México, un tema recurrente en los últimos años. Las autoridades insisten en que la mayoría de las participantes en el 8M se comportaron de manera pacífica, y que los destrozos fueron obra de un pequeño grupo aislado. La investigación continúa para esclarecer si hubo motivaciones políticas o delictivas detrás de estos actos.