Vecinas y vecinos de las alcaldías Álvaro Obregón, Tlalpan y Cuauhtémoc manifestaron su preocupación por la elaboración del Plan General de Desarrollo (PGD) 2025-2045. Durante el Foro Ciudadano “Hacia una CDMX Democrática y Sustentable”, convocado por las diputadas locales Claudia Montes de Oca y Olivia Garza y realizado en el Congreso capitalino, los asistentes coincidieron en que la consulta pública ha sido poco clara, con escasa participación y sin garantías de que las opiniones ciudadanas influyan realmente en las decisiones.
Críticas a la consulta pública
Habitantes de colonias como Tetelapan, Colinas del Sur y Olivar de los Padres señalaron que el PGD, que definirá temas clave como agua, vivienda, movilidad y seguridad para los próximos 20 años, no puede construirse con prisas ni con la participación de una minoría. Según lo expuesto, la consulta apenas ha involucrado a una fracción mínima de la población, lo que genera dudas sobre su legitimidad. Los participantes también indicaron que los espacios organizados por el Gobierno de la Ciudad no han sido suficientemente abiertos ni plurales, limitando la inclusión de voces críticas.
Llamado a un plan transparente
Por ello, hicieron un llamado a construir un plan claro, medible y viable, con información transparente, sustento técnico y mecanismos reales de participación ciudadana. Las diputadas locales Claudia Montes de Oca y Olivia Garza, del PAN, advirtieron que, tal como está planteado, el proyecto podría traer consecuencias importantes para la vida en la ciudad. Entre las principales preocupaciones se encuentran la posible reducción de espacios de participación ciudadana al debilitar figuras como las Copaco, la concentración de decisiones en el gobierno central en detrimento de las alcaldías, y el riesgo de que cambios en el uso de suelo y procesos de redensificación, sin reglas claras, abran la puerta a abusos o afectaciones en servicios básicos como el agua.
Necesidad de un plan inclusivo
Las legisladoras coincidieron en que la Ciudad de México sí necesita un Plan de Desarrollo, pero uno que se construya con la gente, que responda a las necesidades reales de las comunidades y que garantice un futuro sostenible y equitativo para todas y todos.



