La comunidad maya de Dzitnup, en el municipio de Valladolid, Yucatán, ha manifestado su firme rechazo a la intervención de la dependencia estatal Cultur en la administración de los cenotes Xkeken y Samula. El gobernador Joaquín Díaz Mena, conocido como "Huacho", ha sido advertido de que la gestión de estos recursos naturales no está sujeta a negociación.
Antecedentes del conflicto
En octubre de 2025, el pueblo maya de Dzitnup logró recuperar el control del parque Xkeken, que anteriormente era operado por la empresa Alves, la cual monopolizaba el acceso a los cenotes. Los habitantes denunciaron racismo y discriminación, pues ni siquiera se les permitía vender en las inmediaciones. Tras la recuperación, los ingresos por entradas se destinaron a mejoras en la comisaría, como la construcción de calles, banquetas y baños en la escuela.
Incidente del 26 de abril
El 26 de abril, durante una asamblea de rendición de cuentas, un grupo de personas irrumpió y atacó verbalmente a los pobladores, además de lanzar piedras y palos. Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) llegaron al lugar, y el Consejo Comunitario denunció que, en presencia de los policías, se prendió fuego a una palapa. Nueve personas que intentaron apagar el incendio fueron arrestadas.
Anuncio de Díaz Mena
Un día después, el 27 de abril, el gobernador Díaz Mena anunció en una transmisión en vivo que había recibido un oficio de 28 pobladores solicitando que el Estado, a través de Cultur, recupere el control de los cenotes. Sin embargo, Basilia Cocom, del Consejo Comunitario de Dzitnup, declaró: "Completamente rechazamos que Cultur entre a trabajar a los cenotes, porque hace 18 años se apoderó del lugar y se olvidó del pueblo. Queremos la restitución de nuestros cenotes y no estamos negociando para que el pueblo lo maneje".
Posición de la comunidad
El comisario de Dzitnup, Baldomero Poot, enfatizó: "Nosotros somos la mayoría del pueblo de Dzitnup, no solo somos 28 como lo dijo en redes sociales. No es justo que le dé la razón a esas personas, que se acuerde que por nosotros está sentado donde está. Somos como mil 400 habitantes, por eso seguimos aquí pidiendo la restitución de los cenotes de Xkeken y Samulá".
Historial de la propiedad
En 2026, el terreno donde se ubican los cenotes fue expropiado por la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco, entonces priísta y ahora de Movimiento Ciudadano. En 2023, durante la administración del panista Mauricio Vila Dosal, el terreno fue vendido a una empresa inmobiliaria. La comunidad exige la restitución total de sus recursos naturales y rechaza cualquier intento de privatización o control externo.
El conflicto pone a prueba al gobierno de "Huacho" Díaz, quien deberá decidir si apoya a la comunidad maya o cede a las presiones de grupos vinculados a empresarios o al estado.



