Comunidad iraní en la Ciudad de México realiza simbólica quema de Baal frente a embajada estadounidense
Este sábado, aproximadamente 60 activistas y miembros de la comunidad iraní residente en México llevaron a cabo una manifestación política y religiosa en las inmediaciones de la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México. El acto central fue la quema de una figura que representaba al antiguo dios semita Baal, un símbolo utilizado en protestas similares en Teherán, capital de Irán.
Exigencias y símbolos contra la guerra
Los manifestantes, que se congregaron desde las 11:00 horas en la alcaldía Miguel Hidalgo, portaban carteles que repudiaban lo que calificaron como una "guerra ilegal" contra la República Islámica de Irán. Entre los elementos visuales destacaban figuras de cartón del presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acompañadas de banderas de Israel, Irán, Estados Unidos y México.
La protesta, convocada principalmente por iraníes, tenía como objetivos claros:
- Exigir el cese inmediato de los conflictos bélicos en Medio Oriente.
- Repudiar los bombardeos estadounidenses e israelíes contra territorio iraní.
- Honrar la memoria del líder supremo fallecido, el ayatolá Ali Jameneí.
Homenaje al ayatolá Ali Jameneí
La movilización sirvió también como un acto de duelo y rechazo por el deceso del ayatolá Ali Jameneí, quien falleció el 28 de febrero a consecuencia de los bombardeos. Los manifestantes alzaron fotografías del guía espiritual, quien dirigió la nación durante casi 37 años, desde su nombramiento en 1989, manteniendo siempre una postura firme contra lo que consideraba "enemigos" de Irán, especialmente Estados Unidos.
Desarrollo pacífico y cierre con oraciones
A pesar del carácter simbólico de la quema y la carga política del mensaje, la manifestación se desarrolló de manera completamente pacífica. Los participantes dedicaron varias horas a rezos y oraciones colectivas por la paz en la región de Medio Oriente, culminando el acto sin incidentes reportados. Este evento refleja la activa participación de la diáspora iraní en México en asuntos de política internacional, utilizando el espacio público para expresar sus demandas de manera organizada y ritual.
