La revocación de mandato ha vuelto al centro del debate político en México tras la propuesta del llamado plan B electoral, impulsado este año por la presidenta Claudia Sheinbaum, que buscaba empatar este ejercicio con las elecciones intermedias de 2027. La iniciativa generó críticas entre especialistas y politólogos, quienes cuestionan si este mecanismo fortalece la democracia o si puede utilizarse como una herramienta política.
Revocación de mandato y elecciones 2027
La revocación de mandato es un mecanismo de democracia directa que permite a la ciudadanía decidir si un gobernante debe dejar el cargo antes de terminar su periodo. En México quedó integrada a la Constitución en diciembre de 2019, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Para activar este proceso se requiere que al menos el 3% de los electores lo solicite. Además, para que el resultado sea válido debe participar el 40% del padrón electoral.
Especialistas señalan que su función original es servir como una “válvula de escape” frente a gobiernos con alto rechazo ciudadano. Sin embargo, el mecanismo ha sido cuestionado porque en varios países de América Latina fue promovido por gobiernos en momentos de alta popularidad. Casos como Venezuela con Hugo Chávez, Bolivia con Evo Morales y posteriormente México con López Obrador son señalados como ejemplos de cómo la figura puede ser utilizada para fortalecer políticamente a quien gobierna.
AMLO, consultas populares y críticas al INE
La primera revocación de mandato en México se realizó en 2022. López Obrador impulsó el ejercicio mientras mantenía altos niveles de aprobación. La participación ciudadana no alcanzó el porcentaje necesario, aunque el presidente obtuvo respaldo mayoritario entre quienes votaron. El proceso también abrió un conflicto con el Instituto Nacional Electoral (INE) por el presupuesto para organizar la consulta. Lorenzo Córdova, entonces consejero presidente, calificó de extrañeza que fuera el propio presidente quien promoviera una herramienta pensada originalmente para remover gobernantes.
Antes de ello, López Obrador también impulsó consultas sobre el aeropuerto de Texcoco y el juicio a expresidentes, ambas con baja participación ciudadana.
México y el debate democrático
Especialistas advierten que cuando un partido permanece mucho tiempo en el poder suele enfrentar desgaste político natural. En ese contexto surgieron dudas sobre las verdaderas intenciones detrás del plan B electoral y el intento de empatar la revocación con las elecciones de 2027. Mientras continúa el debate, organismos internacionales y analistas siguen observando el rumbo democrático de México y los posibles efectos de modificar las reglas electorales.
Aunque la reforma electoral original no avanzó, el nuevo planteamiento retomó uno de los temas más polémicos: modificar el Artículo 35 constitucional sobre la revocación de mandato. La discusión ocurre en medio de un escenario donde Morena comienza a mostrar desgaste en algunas encuestas y donde observadores internacionales advierten retrocesos democráticos en México.



