La presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta una intensa presión por parte de los seguidores de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, para que modifique su estrategia en la relación con el presidente estadounidense Donald Trump, según un reportaje del diario The Wall Street Journal publicado este lunes.
Presión constante y concesiones
El influyente rotativo neoyorquino señala que el principal problema de Sheinbaum radica en que Trump presiona sin cesar a México y exige concesiones, incluso mientras el país intensifica su ofensiva contra los cárteles del narcotráfico. La nota detalla los recientes incidentes de seguridad que han marcado la relación bilateral, incluyendo la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua y la detención de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, presunto sucesor de Nemesio Oseguera “El Mencho” en el Cártel Jalisco Nueva Generación.
“Una turbia operación de la CIA es el último quebradero de cabeza para la líder mexicana, cuyas concesiones a Washington han avivado la tensión política con su base de izquierda”, destaca el artículo firmado por Santiago Pérez, José de Córdoba y Michael Amon.
Tensión con la base política
El medio estadounidense recuerda que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que Sheinbaum debió mostrar “un poco de compasión” por los agentes fallecidos. Este episodio refleja un patrón recurrente: cada vez que Sheinbaum concede un margen a Trump, él exige más. “Más de un año después de que ambos líderes asumieran el cargo, este tira y afloja está acorralando a la presidenta de México”, sostiene el WSJ.
La tensión se incrementa en momentos en que ambos gobiernos inician la revisión del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), vital para la economía mexicana. El diario subraya que la mayor parte de la presión proviene de las amenazas de Trump de emprender una acción militar unilateral contra los cárteles en territorio mexicano, lo que dañaría gravemente la cooperación bilateral.
Anna Kelly, otra portavoz de la Casa Blanca, declaró al Journal que Trump ha sido claro en que México debe hacer más para combatir el flagelo de los violentos cárteles del narcotráfico, que amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos y causan estragos en comunidades mexicanas.
Críticas internas y desgaste
Personas cercanas a Sheinbaum afirman que ella creía haber encontrado la manera de trabajar con Trump, pero que ahora está bajo una intensa presión de los leales a López Obrador para cambiar de rumbo. Estos críticos cuestionan por qué impuso aranceles a productos chinos para alinearse con las políticas comerciales estadounidenses, en lugar de negociar acuerdos con Pekín como hizo Canadá.
Los asesores de Sheinbaum defienden sus acciones como una estrategia calculada para evitar un ataque militar y mantener a México como el país con los aranceles más bajos de Estados Unidos. Sin embargo, la presidenta suele decir que es necesario “mantener la calma” al interactuar con Trump, aunque su problema es que él presiona sin cesar.
Un funcionario mexicano citado por el WSJ expresó su preocupación de que las próximas elecciones de medio término en Estados Unidos aumenten el peligro: si Trump percibe que un Congreso controlado por los demócratas limitará su margen de maniobra, podría actuar precipitadamente.
Agenda extenuante y desgaste personal
El reportaje describe cómo estas preocupaciones afectan la cotidianidad de Sheinbaum. Según fuentes cercanas, duerme poco, a menudo apenas cuatro horas, y se la ve más indecisa y agotada. Su agenda es extenuante: llega a las reuniones de seguridad todos los días laborables a las 6 de la mañana, ofrece una rueda de prensa diaria a las 7:30 y no deja de trabajar hasta bien entrada la madrugada.
“Sheinbaum siempre se ha caracterizado por su excesiva cautela. Ahora, personas cercanas a ella afirman que suele ser indecisa, agobiada por la preocupación sobre la reacción de los partidarios de Trump y López Obrador”, menciona el reportaje.
Hasta el momento, las concesiones de Sheinbaum no han traspasado la línea roja de López Obrador, pero una reprimenda pública por su parte desencadenaría una crisis política. Una de las principales quejas de la presidenta es que sus órdenes se ejecutan mal o no se ejecutan, y es conocida por regañar a su personal. En una reunión reciente con ejecutivos del sector automotriz, reprendió a funcionarios de nivel medio por no eliminar obstáculos regulatorios en una industria que ha perdido casi 70 mil empleos debido a la incertidumbre del T-MEC.
“Siente que nada le ha funcionado. La economía no despega, la percepción de seguridad es débil y, políticamente, aún no parece tener el control”, afirmó Alejandro Werner, exsubsecretario de Hacienda y director de la unidad del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, citado por el WSJ.
Finalmente, el diario destaca que Sheinbaum atribuyó la mayor parte de la responsabilidad en el caso de la CIA a la gobernadora panista Maru Campos, en lugar de culpar a Estados Unidos. Brian Naranjo, exdiplomático estadounidense de alto rango que prestó servicio en México, señaló que es probable que las altas autoridades federales estuvieran al tanto de las actividades de la CIA, aunque quizás la propia Sheinbaum no hubiera sido informada.



