En el marco de la celebración del Día de las Madres, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, felicitó a todas las mamás y pidió reconocer el trabajo de cuidados que ellas realizan diariamente en los hogares. A través de su cuenta en la red social X, @Claudiashein, la mandataria expresó: “Deseo de corazón que todas las mamás mexicanas reciban todos los días el cariño, la alegría y la dicha que merecen. Que la felicidad que ustedes han sembrado todos los días regrese multiplicada en abrazos, sonrisas y momentos hermosos junto a quienes más aman. Es tiempo de mujeres y nos toca reconocer, compartir y valorar el trabajo de cuidados que realizan todos los días, pues es la mejor forma de amar, de agradecer y de construir un México más justo y más feliz para todas. Abrazo grande de corazón”.
Entrega de tarjetas del programa Pensión Mujeres Bienestar en Cajeme, Sonora
Poco después, al encabezar la entrega de tarjetas del programa Pensión Mujeres Bienestar en Cajeme, Sonora, la jefa del Ejecutivo Federal aprovechó la oportunidad para enviar “un abrazo a mi mamá que al rato la voy a ver”, y también “un abrazo cariñoso a mi hija y a mi hijo que son pues lo máximo para las mamás siempre”. En su discurso, reiteró que la Cuarta Transformación busca “que nadie se quede atrás” y que todas y todos caminemos juntos. La presidenta reprobó que México vivió durante muchos años un enorme racismo, con personas que se creían por encima de otras. Asimismo, criticó a quienes aún piensan que los conquistadores españoles eran superiores a los indígenas que habitaban México, aunque señaló que cada vez son menos. Al defender a los pueblos originarios y afrodescendientes, considerados la cuna y el origen de la nación, reprobó el clasismo y la discriminación hacia quienes han tenido menos, así como un sistema que nunca reconoció el trabajo de las y los trabajadores.
“Las mujeres nos vemos más bonitas cuando hablamos”
La presidenta Sheinbaum Pardo también criticó el machismo en México, recordando que algunos hombres creían que las mujeres no tenían derechos: “a mí me tocó, seguramente a ustedes, que nos dijeran, calladita te ves más bonita... Eso no, las mujeres nos vemos más bonitas cuando hablamos y cuando participamos”. Criticó aquellos tiempos en los que se pensaba que las mujeres solo debían quedarse en casa cuidando a los hijos, porque “también tienen derecho a salir a trabajar, o salir con amigas, o a divertirse... también tenemos ese derecho igual que los hombres”. Aseveró que se acabó la violencia contra las mujeres: “se acabó la violencia contra las mujeres, no queremos ser más, porque somos iguales, pero nunca más queremos ser menos en nuestra sociedad... En México la transformación significa abajo el racismo, abajo el clasismo, abajo la discriminación y abajo el machismo. Nuestro movimiento lucha por una sociedad igualitaria”. Mencionó que antes no había un solo día del calendario cívico de México en reconocimiento a una mujer, “ahora hay 18 mujeres” reconocidas, e insistió en que las mujeres pueden ser lo que quieran ser: “que sepan todas las niñas del país como los niños, que no hay imposibles y pueden llegar a ser cualquier cosa hasta presidentas de la República”.



