La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) ha informado que el fenómeno climático conocido como "El Niño" podría aparecer en los próximos meses, y algunos modelos apuntan hacia un "súper El Niño" que podría alterar el clima mundial, incluyendo a México. Según el pronóstico de la NOAA, existe una probabilidad del 82 por ciento de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de 2026, y una probabilidad del 96 por ciento de que continúe hasta el invierno del hemisferio norte, entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Características de un súper El Niño
Un fenómeno típico de El Niño eleva las temperaturas del Océano Pacífico, provocando más tormentas tropicales en algunas regiones y condiciones más secas en otras. Sin embargo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que este año el fenómeno podría alcanzar una intensidad histórica. Aunque la OMM evita el término "súper El Niño" por no ser una clasificación técnica oficial, los expertos coinciden en que podría tener una magnitud de moderada a alta.
Impacto en México
La llegada de un súper El Niño podría afectar gravemente el clima de México, según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Se espera una temporada intensa de huracanes en el Pacífico mexicano, con entre 18 y 21 ciclones, superando el promedio climatológico. Christian Domínguez Sarmiento, especialista del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, explicó que El Niño no solo modifica la cantidad de ciclones, sino también sus características, favoreciendo huracanes más intensos, de categorías 4 o 5, aunque no todos impacten en territorio mexicano. En el Atlántico, se prevén entre 11 y 15 ciclones tropicales, una cifra cercana al promedio histórico.
Riesgos asociados
El investigador agregó que los efectos más destructivos de los ciclones suelen estar asociados al agua. Las lluvias intensas pueden provocar inundaciones, desbordamientos de ríos y afectaciones en zonas alejadas del punto de impacto. En regiones montañosas, existe el riesgo de deslaves. Otro fenómeno peligroso es la marea de tormenta, una elevación anormal del nivel del mar que puede penetrar tierra adentro con gran capacidad destructiva. Además, El Niño puede influir en la canícula, una disminución temporal de lluvias seguida de un repunte posterior, según Jorge Zavala Hidalgo, también investigador de la UNAM.
Zonas vulnerables
Francisco Estrada Porrúa, investigador de la UNAM, señaló que la costa del Pacífico es una de las zonas más vulnerables del país ante la posibilidad de huracanes más intensos y frecuentes, que podrían intensificarse rápidamente. También advirtió que un El Niño más fuerte está asociado con sequías, lo que afecta actividades productivas como la agricultura. Si El Niño se presenta durante el verano, existe una mayor probabilidad de precipitaciones extremas en la región centro-norte de México.



