Veinte años después del conflicto social en Atenco, Estado de México, un grupo de mujeres que participaron activamente en la defensa de sus tierras se niega a olvidar lo ocurrido. En un video difundido recientemente, estas mujeres relatan los hechos de represión que vivieron y exigen justicia para las víctimas.
El estallido social de 2006
En mayo de 2006, la comunidad de Atenco se levantó contra la construcción de un aeropuerto en sus tierras ejidales. La movilización fue reprimida violentamente por las autoridades, dejando un saldo de muertos, heridos y detenidos. Las mujeres, en particular, sufrieron abusos sexuales y violencia de género durante los operativos policiales.
Testimonios de lucha
En el material audiovisual, las mujeres comparten sus experiencias y destacan la importancia de mantener viva la memoria histórica. "No podemos olvidar lo que pasó, porque si olvidamos, volverá a ocurrir", afirma una de las participantes. El video busca visibilizar la resistencia femenina en la defensa del territorio y denunciar la impunidad que prevalece en el caso.
Exigencias de justicia
Las mujeres de Atenco han señalado que, a dos décadas de los hechos, no ha habido justicia plena. Aunque algunos responsables fueron procesados, consideran que las sentencias han sido insuficientes y que el Estado mexicano no ha reparado el daño causado. "Queremos que se reconozca nuestra lucha y que se castigue a todos los culpables", declararon.
El papel de las mujeres en la defensa del territorio
Las mujeres de Atenco jugaron un papel crucial en la organización comunitaria y la resistencia pacífica. Su participación no solo fue en las protestas, sino también en la gestión de recursos y la difusión de información. A pesar de la represión, lograron mantener la unidad y la determinación para defender sus derechos.
Impacto en la lucha feminista
El caso de Atenco se ha convertido en un símbolo de la lucha feminista en México. La violencia sexual ejercida contra las mujeres durante el conflicto fue denunciada a nivel nacional e internacional, y puso en evidencia la necesidad de políticas públicas para prevenir y sancionar la violencia de género en contextos de represión estatal.
Memoria y resistencia
El video, que circula en redes sociales, forma parte de una serie de actividades conmemorativas organizadas por colectivos de derechos humanos y feministas. Incluye testimonios de sobrevivientes y familiares de víctimas, así como un llamado a no repetir los errores del pasado. "La memoria es nuestra arma más poderosa", concluye una de las entrevistadas.
A 20 años de distancia, las mujeres de Atenco continúan su lucha por la verdad, la justicia y la reparación. Su historia es un recordatorio de que la defensa del territorio y los derechos humanos sigue siendo una tarea pendiente en México.



